El Servicio Marítimo de la Guardia Civil ha localizado el cadáver de un hombre en la Playa de la Rijana, en Gualchos-Castell de Ferro (Granada), que casi con toda seguridad podría pertenecer al desaparecido tras la riada que se produjo el pasado lunes en esta zona de la costa granadina a causa de las fuertes lluvias y que, de confirmarse, elevaría a cuatro las víctimas mortales. El cuerpo sin vida de esta persona, que aún no ha sido identificada, ha sido hallado flotando en el agua, en el marco del dispositivo activado esta mañana para localizar al desaparecido en Albuñol tras la riada, compañero de dos de las víctimas mortales, según han informado a Europa Press fuentes del 112 y de la Guardia Civil. La Guardia Civil había reanudado esta mañana las labores de búsqueda por tierra, mar y aire del hombre, de nacionalidad extranjera. Las labores de rastreo se ampliaron desde Albuñol a toda la costa granadina, después de que el cuerpo sin vida del compañero del desaparecido, un lituano de 63 años, fuera hallado a gran distancia de donde se encontraba cuando le sorprendió la riada, que le arrastró varios kilómetros hasta llegar a una playa de Castell de Ferro, según han informado a Europa Press fuentes del Instituto Armado. El desaparecido convivía en condiciones infrahumanas con dos de los fallecidos, dos lituanos de 50 y 63 años, y otra mujer en el interior de un colector que solía estar seco pero que el lunes se anegó por la riada, según han explicado desde el Instituto Armado, que cree que las víctimas se encontraban allí cuando les sorprendió la crecida del agua, la cual arrastró sus cuerpos varios kilómetros. La mujer que convivía con ellos "se salvó" porque salió antes de la tromba de agua a visitar a una amiga y a comprar comida, según avanza este miércoles la prensa local. Junto a estos dos hombres de nacionalidad lituana, la riada del lunes se llevó la vida de un hombre de unos 61 años que fue arrastrado en el interior de su vehículo en Polopos-La Mamola (Granada) cuando se encontraba en una rambla de este municipio. El fallecido estaba trabajando de guarda en una zona de recogida de plásticos de invernaderos, en la Rambla del Trigo de Polopos. Con la tromba de agua decidió refugiarse en el coche, que sin embargo fue arrastrado por la riada