El comité de la Base de Morón y trabajadores afectados por el ERE iniciarán esta tarde un encierro de dos días en el Ayuntamiento de la localidad sevillana en protesta por el último expediente para despedir a 55 trabajadores presentado por la empresa encargada del mantenimiento de la base americana.

Encierro hasta el miércoles
Según el presidente del comité de empresa, José Armando Rodríguez, el encierro se prolongará hasta el miércoles en el consistorio de Morón de la Frontera, y ese mismo día trasladarán la protesta al ayuntamiento de Utrera, donde permanecerán hasta el viernes, por tratarse de una localidad donde residen muchos americanos que trabajan en la base.

Las movilizaciones continuarán el próximo lunes con una huelga de cinco días, salvo que en la reunión que mantendrá mañana el comité con la empresa Vinnel-Brown & Root Spain, encargada del mantenimiento de la base aérea de Morón, se logre algún acuerdo o avance que permita desconvocar los paros.

Respuesta al plan de viabilidad
Los sindicatos esperan que la empresa dé una respuesta al plan de viabilidad que le plantearon la semana pasada y a algunas peticiones como la presencia de un miembro del gobierno americano en las negociaciones, ya que el comité entiende que es el ejecutivo de Estados Unidos el que ordena hacer más despidos.

Solución política
El presidente del comité de empresa ha vuelto a reclamar una solución “política” de la Junta y del Gobierno, y ha pedido a la presidenta andaluza, Susana Díaz, un compromiso “explícito” con estos trabajadores y que reciba al comité de la Base de Morón antes de una reunión que, según el sindicalista, tiene prevista en septiembre con el embajador americano en España.

El conflicto de la base
Como muestran las hemerotecas, la empresa gestora de los servicios civiles de estas instalaciones militares ya promovió a finales de 2010 un primer expediente de regulación de empleo “por causas organizativas”, para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a tales servicios. Durante la negociación, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.

Ampliación de la presencia militar
Ya en 2013, un año en el que Estados Unidos decidió ampliar su presencia militar en la base de Morón de la Frontera con el despliegue de 500 infantes de marina y ocho aeronaves, la empresa promovió un nuevo ERE. En esta ocasión no medió acuerdo alguno y en septiembre, ‘VBR’ consumó el despido de otros 66 trabajadores, toda vez que pocos meses después, Estados Unidos ampliaba aún más su presencia militar en Morón para sumar 850 infantes de marina y 17 aeronaves en estas instalaciones.

El tercer ERE
Los trabajadores de la base, en ese sentido, avisaban de una estrategia predeterminada para reducir la plantilla española de las instalaciones castrenses y sustituir así a los empleados españoles por personal estadounidenses o directamente marines. Ya entonces, los representantes de la plantilla manifestaban su temor ante la posibilidad de que VBR promoviese un tercer ERE para que, en conjunto, los despidos colectivos se acercasen al número de puestos de empleo que la empresa pretendía extinguir a través del primer expediente de regulación de empleo, es decir 286.

Recurrieron ante el Tribunal Supremo
De cualquier manera, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía declarase “no ajustado a derecho” el ERE de 2013 al atisbar incluso aspectos como un “incremento de tareas en determinados departamentos”, los 66 trabajadores despidos a través de este procedimiento recurrieron ante el Tribunal Supremo a la búsqueda de la nulidad de los despidos, si bien la plantilla afronta ahora un nuevo conflicto con este tercer expediente de regulación de empleo anunciado por VBR.