La mayor obra pública de Andalucía, el metro de Málaga, una inversión millonaria que ha creado centenares de puestos de trabajos y con unas potencialidades futuras de crear más, está llegando a un punto de politización muy grave debido fundamentalmente a la oposición que está encontrando su desarrollo en el Partido Popular y el alcalde de la capital, Francisco de la Torre. El proyecto de la Junta de Andalucía de construir un metropolitano en la segunda ciudad más importante de Andalucía marcha de manera avanzada pero ahora se encuentra con la oposición de quien debería ser su aliado más fiel: el propio ayuntamiento de la ciudad y la de su alcalde, Francisco de la Torre.

Mesas y pancartas en contra del metro por parte del PP malagueño

Reciente visita de la Consejera de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Elena Cortés, a Málaga para asistir a las primeras pruebas del Metro Reciente visita a Málaga de la Consejera de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Elena Cortés,para asistir a las primeras pruebas del Metro. Foto Metro de Málaga



De la Torre, avalado totalmente por su partido, el PP está intentando movilizar a parte de la sociedad malagueña para que el proyecto no camine más a pesar de que el estado en que se encuentran las obras actualmente es muy avanzado. Incluso ha llegado junto al presidente provincial del PP, Elías Bendodo, lo que dice el PP es que quieren el metro, sí, pero como ellos quieran, no como indique la Junta de Andalucía. En realidad lo que dice el PP es que quieren el metro, sí, pero como ellos quieran, no como indique la Junta de Andalucía a pesar de ser quien sufrague el macroproyecto.

Ampliación del proyecto
Efectivamente, el Metro de Málaga es la mayor obra de Andalucía en curso, por delante de las del Metro de Granada y el Tren Tranvía de la Bahía de Cádiz. La Consejería de Fomento y Vivienda, a cuyo frente está Elena Cortés de IU  le ha dedicado más de 90 millones de euros en los presupuestos de 2013. Ello implica un 252 por ciento más que el 2012. El metro nacerá en la zona oeste de la capital y dispondrá de dos líneas que convergerán en la estación de Renfe, el denominado el intercambiador. Desde ahí continuará hacia el centro de Málaga ya convertido en una sola línea común. Es importantísimo destacar para comprender la oposición del PP que hay programada una tercera línea hasta El Palo, en la zona este de la capital junto a la zona del litoral.

Inversión hasta el momento de 500 millones de euros
El proyecto está muy avanzado como lo demuestra el hecho de que la inversión hasta el momento realizada y acumulada desde el inicio de la obra supera la importante cantidad de 500 millones de euros. Un ejemplo vale para entender la relevante inversión realizada es que el aeropuerto de Castellón, la pirámide de Carlos Fabra, costó 150 millones de euros. La diferencia además de la económica está en que el aeropuerto levantino solo sirve para colgar estatuas de su mecenas y el metro será una gran aportación a la movilidad de una capital como Málaga que ya de por sí es muy densa poblacionalmente y que acoge cifras enormes de turistas en verano. Está previsto que las líneas 1 y 2 hasta Renfe, el intercambiador, concluyan este año y el metro empiece a funcionar hasta ese punto en el último cuatrimestre de este año.

Inconcebible oposición municipal
Parece por tanto surrealista que una obra de tal importancia y en el estado de gran avance en el que se halla suscite la polémica partidista más que caminar hacia el consenso como desde la Junta se ofrecido. Y es que si vemos los datos parece inconcebible que  una obra que está ahora terminando hasta la estación de Renfe, iniciada desde ahí hasta Guadalmedina, y a la que solo resta continuar desde ahí hasta la zona de la playa de  La Malagueta para finalizar hasta El Palo, sea motivo de la controversia del propio ayuntamiento. Para entenderlo es necesario dar constancia de que el Partido Popular malagueño con su alcalde a la cabeza siempre ha utilizado con notable éxito, el victimismo ante la Junta de Andalucía y ha preferido permanentemente la confrontación al acuerdo.

Comienzo de las disputas con el Ayuntamiento
La disputa con el PP comienza cuando la Consejería de Fomento y Vivienda propone que el tramo entre Guadalmedina y La Malagueta (en pleno centro, y cuyas obras aún no han empezado) se lleve a cabo en la modalidad de en superficie y no soterrado como inicialmente se había acordado. En esa idea de la Consejería también se contempla que continúe de nuevo  en superficie y no soterrado el tramo entre La Malagueta y El Palo. Esta modificación es defendida por Fomento de la junta ya que permitiría un proceso de peatonalización en el centro de la ciudad, concretamente en la zona de  la Alameda Principal que constituye el eje y núcleo central de Málaga.

Beneficios en la demanda de usuarios, ecológicos, de plazos y económicos
Esta propuesta que según la Consejería alberga innumerables beneficios. Unos sería de naturaleza social otros ecológicos, además que impulsaría la vertebración de la ciudad. De la misma manera acortará plazos y suprimiría el fantasma de las incertidumbres financieras que acechan ahora a cualquier macroproyecto de obra pública pues el resultado será un metro viable económicamente y menos complejo de mantener. No se obvia el hecho de que al prolongarse hasta la barriada de El Palo, núcleo turístico de primer orden en el extrarradio de la ciudad y poseedor de numerosas playas y múltiples y afamados chiringuitos tendrá una  mayor demanda -se calcula que unos 25 millones de viajeros al año hasta El Palo-

Mejor financiación posterior
Una ventaja más que ofrece esta alternativa según la Consejería es que la modalidad de las obras en superficie en solo ese tramo podrá suponer supondrán un ahorro de más de 438 millones de euros. Conviene recordar por otras experiencias contrastadas que financieramente un metro no solo consiste en una gran inversión hasta su construcción, sino que posteriormente hay que hacer frente a su mantenimiento como es la limpieza, ventilación, iluminación, etc…

Demagogia del PP: “Queremos un metro, no un tranvía”
La situación de enfrentamiento desde el Ayuntamiento podrá visualizarse, o no, en una próxima reunión en Abril ya que la Consejería se ha comprometido en el marco de la Comisión de Seguimiento del Metro compuesta por la Junta y el Ayuntamiento a presentar su proyecto definitivo Hasta entonces las campañas en contra del PP y el Ayuntamiento con el apoyo de la Diputación continuarán, con eslogan tan injustos como despectivos como “Queremos un metro, no un tranvía”.Esto demuestra la impaciencia hostil de los populares malagueños, que sin esperar a presentar el proyecto definitivo en la Comisión de Seguimiento de Abril, se han echado a la calle creando confusión entre lo ciudadanos y en los colectivos a los que ha “engañado” con demagogia y verdades a medias.

Postura de la austeridad de los populares
Porque la realidad tiene nada más que una cara y es que los trenes y la plataforma son los mismos en superficie y subterráneo, hasta el punto de que la línea 1 discurre en superficie hasta Renfe durante 3,1 kilómetros. Parece hipócrita que quien lleva a cabo recortes crueles y aliente una austeridad sin límites, alimente aquí un gasto innecesario apelando a un falso debate con un trasfondo partidista claro.

 

Obras en túneles del Metro de Málaga. Obras en túneles del Metro de Málaga. Foto Metro de Málaga



Al PP y al alcalde no le importan las demoras ni los atrasos
Al alcalde, el popular Francisco de la Torre, no le importa que el proyecto se demore notablemente, o lo que es lo mismo, retrasar un servicio de movilidad de gran necesidad para la población ya que como contrapropuesta, propone que el metro llegue en 2016 hasta la zona del centro, en La Marina postergando su puesta en marcha en la zona de La Malagueta hasta 2020, cerrado a cal y canto en que todo el trayecto se desarrolle soterrado. La propuesta de la Consejería de Fomento y Vivienda  defiende que en 2013 hasta Renfe, 2014 hasta Guadalmedina, 2015 hasta Malagueta y 2016 hasta El Palo (desde Guadalmedina en superficie). Propone una celeridad de gran dimensión frente a la posición inmovilista del PP.

Un ahorro de más de 400 millones de euros
Además como se informaba anteriormente, en unos momentos de crisis económica y de necesaria rigurosidad presupuestaria, con la propuesta de la Consejería se ahorran más de 400 millones de euros que podría facilitar la posterior subvención de la explotación ya que está demostrado que aunque muy necesarios y eficaces para los ciudadanos de las grandes capitales como es Málaga, los metros no son rentables, pues hay que mantenerlos posteriormente como cualquier servicio público)

Peatonalización de La Alameda
Desde la Consejería se defiende que ello también permitirá abordar una ambiciosa intervención de peatonalización en La Alameda, por donde actualmente circulan 45.000 vehículos al día, con la consiguiente emisión de C02, gases que, por cierto, vienen dañando un símbolo emblemático de la ciudad como son sus ficus centenarios.

El PP incrementará la presión
La situación promete que hasta el mes de Abril, fecha en la que se reúne la Comisión de seguimiento, el Partido Popular, y ahora más que nunca por la grave situación por la que atraviesa y mucho más en Andalucía a tenor de la encuesta de ayer, va a incrementar la presión ciudadana y a tensionar mucho más la cuerda, cuestionado una construcción y un servicio que con toda seguridad, otras ciudades suspiran por poder albergarlo un día. El Ayuntamiento de Málaga y el partido que lo sustenta, el PP, parece sentirse “agraviado” más que “agraciado” por haberle tocado la lotería de poder disponer de un metro.