“Sin quererlo, las mujeres estamos siendo cómplices de los ajustes neoliberales”, así de contundente se ha expresado en Córdoba la filósofa feminista Victoria Sendón, quien ha participado en un foro organizado por la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres. Esta histórica feminista considera que el desmantelamiento del Estado del Bienestar se está haciendo de manera programada por las élites políticas y que las mujeres están haciendo de colchón que aguanta la “liquidación” de los servicios públicos. “Las mujeres estamos ejerciendo a cambio de nada como cocineras, camareras, enfermeras, cuidadoras y de psicólogas”, señala. Si esto no fuera así, “los hombres ya habrían salido a la calle a chillar”, lo que le lleva a asegurar que las mujeres están siendo piezas involuntarias claves en que la crisis no derive en una revuelta social que modifique de raíz el sistema económico dominante. Para la filósofa feminista, esto es producto de la “ideología patriarcal del amor” que le viene a decir a las mujeres: “Como quieres tanto a los niños, limpia, plancha, no duermas y luego encima vete a limpiar escaleras”, convirtiendo a las mujeres en la ventanilla de Servicios Sociales que el Estado ha privatizado. Victoria Sendón ha argumentado delante de un centenar de mujeres que “hasta que las mujeres no tomemos conciencia de que somos el comodín de lo social estaremos evitando que se tome el Palacio de Invierno o la Bastilla”, haciendo una metáfora con los símbolos de la victoria de las clases populares en las revoluciones francesa y rusa. NOBLES, CLÉRIGOS Y BUFONES Así, la filósofa llega a la conclusión de que la crisis nos está haciendo volver a la Edad Media, a un sistema feudal en el que “los nuevos nobles y la clase aristocrática son los presidentes y miembros de los consejos de administración de las empresas del IBEX-35”. Los ejércitos de este nuevo sistema feudal serían los ejecutivos de las multinacionales que “han visto incrementados sus salarios un 12% en plena crisis mientras la población ve que sus ingresos van “bajando y bajando”. En este nuevo orden social que compara con la Edad Media, a la clase política le otorga el papel que jugaba el clero en el feudalismo: “En lugar de mandamientos, mandan doctrina y crean leyes. Antes saltarse los mandamientos era pecado, hoy saltarse las leyes es delito”, señala vehementemente esta filósofa vasca afincada en la localidad malagueña de Ronda, que a los sindicatos le ha otorgado el papel de “bufones” de la corte, dijo en presencia de las responsables de Igualdad de las federaciones andaluzas de UGT y CCOO. Y nosotros, “los trabajadores y trabajadoras estamos al servicio de la clase política, al que como recompensa a su obediencia a la nueva aristocracia es premiada con las puertas giratorias”, ha sentenciado ante en el foro feminista organizado por la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres. Victoria Sendón se ha preguntado retóricamente también cómo puede ser que el 1% de la población mundial acumule la misma cantidad de riqueza que el resto de la humanidad, realidad que “en una democracia auténtica sería imposible”, ha advertido. EL GOBIERNO DE LOS BIENES COMUNES Para salir de esta crisis que, según ha explicado, está castigando sobremanera a las mujeres, la solución pasa por el “gobierno de los bienes comunes”, una gestión de los asuntos y recursos públicos que “está tan lejos del capitalismo como del comunismo de Estado”, que ha recordado se ha caracterizado por “adoptar métodos tiranos para liberar al pueblo”. Pasar del contrato social al contrato comunal, iniciar una economía que esté basada en la esencia del ser humano: “Una niña abandonada no puede vivir en la sierra, lo que viene a decirnos que la identidad de los humanos es vivir en comunidad”.