En septiembre de 1937, 19 vecinas de este pueblo sevillano fueron detenidas por ser madres, esposas, hijas y hermanas de milicianos republicanos.

Fueron fusiladas
Dos de ellas fueron indultadas, pero las otras diecisiete fueron fusiladas a primeros de noviembre de ese mismo año, en el Cementerio de San José del cercano pueblo de Gerena. Allí fueron sepultadas, en una fosa común, localizada hace un año, gracias a los esfuerzos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Consentimiento a abrir la fosa
Todas están identificadas y todas tienen parientes vivos, hasta cinco hijos directos. Todos han dado su consentimiento para abrir la fosa y someterse a las pruebas de ADN.