Un Partido Popular todavía conmocionado por la derrota electoral del 22 de marzo y resentido por no haber podido conseguir dos de los siete puestos de la Mesa del Parlamento ha dado el espectáculo en la sesión de constitución de la Cámara protagonizando un agrio enfrentamiento con el presidente de la Mesa de Edad, Luis Pizarro. El PP había intentado en días anteriores convencer a Podemos de que presentara candidato a la Presidencia del Parlamento, un cargo que la formación morada habría obtenido fácilmente con los votos del PP. Ni Podemos ni IU –a quien el PP también tentó– se prestaron a una maniobra que ni siquiera ha gustado a algunos significados alcaldes populares que dentro de poco más de un mes concurren a las urnas para renovar su cargo. La secretaria general de Podemos en Andalucía y portavoz parlamentaria, Teresa Rodríguez, decía este jueves que su formación había descartado presentar candidato a la Presidencia del Parlamento porque "no íbamos a consentir que con la representación que nos han dado los andaluces optáramos a la Presidencia del Parlamento y mucho menos con el apoyo del PP", ya que ha defendido que "sería algo inaceptable desde el punto de vista moral y ético". UNA BRONCA POCO ESPONTÁNEA El portavoz del PP, Carlos Rojas, había llevado sus 'deberes' hechos al Parlamento. Cuando pidió el turno de palabra se puso a leer varios folios que llevaba escritos donde fue desgranando sus amargas quejas para terminar anunciando que su formación va a recurrir al Tribunal Constitucional la elección de los secretarios de la Mesa, mostrándose rotundamente en contra de que su representante, Patricia del Pozo, se quedara fuera de este órgano para incluir a un representante de IU. La propia Del Pozo también intentó en vano tomar palabra, pero al no obtener el turno por parte del presidente intentó hacerse oír a gritos. El problema planteado por el PP no tiene, realidad, solución con el Reglamento del Parlamento en la mano, ya que este prescribe explícitamente que en la Mesa tienen que estar representados todos los partidos y su composición deber ser paritaria. Sin embargo, nada dice el texto sobre cómo resolver una situación como la planteada por el PP, que al postular un candidato a secretario de la Mesa sabiendo que IU lo hacía también y que esta era la única opción de la coalición de izquierdas para tener un puesto en la Mesa, provocaba una situación políticamente bastante embarazosa y jurídicamente algo espinosa. Los tribunales, en todo caso, decidirán. ¿UN ILÍCITO PENAL? Rojas dijo que Pizarro no era el presidente del Parlamento y que no podía "interpretar" a su antojo el Reglamento de la Cámara, lo que podría llevarle a incurrir en un "ilícito perseguible penalmente". También aseguró que nadie en Andalucía iba a entender que un grupo con 33 diputados tenga la misma representación en la Mesa que uno con cinco. Por su parte, Pizarro, que en distintas ocasiones ha tenido que pedir a Rojas que no le interrumpiera mientras hablaba y que le dejara hacer su "trabajo", ha explicado tras la intervención del portavoz 'popular' que el Reglamento del Parlamento es fruto del acuerdo y que no establece la proporcionalidad que el PP-A plantea, sino que todos los grupos tengan un representante en la Mesa. El presidente del PP-A, Juanma Moreno, también ha lamentado el "bochornoso espectáculo vivido" en la constitución del Parlamento andaluz por la "incapacidad para el diálogo" de la presidenta en funciones de la Junta, Susana Díaz, a la que ha pedido "sentido de Estado" si quiere que la legislatura "marche bien" porque ha advertido de que "si este es el comienzo, va a ser muy difícil". A los demás grupos de la Cámara les ha molestado no tanto las quejas del PP a una representación que considera injusta e insuficiente, como la manera deliberadamente bronca en que las ha expuesto. EL NUEVO PRESIDENTE Por lo demás, la elección del presidente no deparó sorpresas. El anterior era cordobés y socialista y este también lo es. Juan Pablo Durán sustituye a Manuel Gracia al frente de la Cámara autonómica, después de que no hayan tenido éxito las maniobras intentadas por el Partido Popular para impedir que un socialista presidiera la institución. El resto de la Mesa queda formado por Teresa Jiménez y Verónica Pérez, por el Partido Socialista; Esperanza Oña, por el Partido Popular, Juan Ignacio Moreno, por Podemos; Julio Díaz, por Ciudadanos; y José Antonio Castro, por IU. De esta forma Susana Díaz sitúa al frente del Parlamento a tres dirigentes orgánicos, pues los tres son secretarios provinciales de Córdoba, Granada y Jaén. En el caso de Durán ya ha anunciado que dejará la secretaría del partido en Córdoba, así como el escaño de senador, lo cual dejaría a Díaz un hueco libre para satisfacer posibles compromisos con 'damnificados' en el proceso de elaboración de listas. Jiménez y Pérez seguirán de secretarias del PSOE. EL CASO CAJASUR Por su parte, el portavoz de UPyD en Andalucía, Martín de la Herrán, comentaba sarcásticamente que el PSOE comienza la legislatura con "sus mejores galas, la corrupción y el enchufismo", al proponer a Juan Pablo Durán, sancionado por el Banco de España con una multa de 42.000 euros por la gestión económica en Cajasur, donde fue consejero, al igual que lo fue el actual alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, también sancionado. Los sancionados –de todos los partidos con representación municipal en Córdoba capital– recurrieron la sanción por la vía contencioso-administrativo, pero la Audiencia Nacional confirmó la decisión del Banco de España. Como ocurriera en muchas otras cajas de ahorros donde la gestión fue deficiente o incluso ruinosa, la responsabilidad efectiva de los consejeros de los partidos y otras instituciones habría sido más bien la contraria a la derivada de una gestión: era no haberse enterado –ni haberse molestado en enterarse– de cómo se estaba gestionando efectivamente la entidad.