Uno. Hoy tiene lugar la tercera muerte de Franco. La primera fue en 1975, cuando propiamente murió. La segunda fue en 1982, cuando ganó el Partido Socialista. Y la tercera será hoy, fecha en que –con un Partido Comunista inencontrable, un Partido Socialista agonizante y un Partido Popular malherido– muere el sistema político nacido hace 40 años y cuya configuración estuvo decisivamente marcada por la muerte del dictador. Dos. A pocas horas de conocer los resultados, el 20D se adivina ya como una fecha fundacional de la democracia española, aunque nadie sepa todavía muy bien qué es lo que vamos a fundar ni cómo se habrá de gestionar lo fundado. Tres. Del nuevo mapa que hoy saldrá de las urnas la incógnita más importante es sin duda Podemos: se sabe a lo que jugarán los otros tres partidos –cuatro, si finalmente IU logra tener grupo propio–, pero no se sabe con seguridad a lo que jugará Podemos. Cuatro. Lo que parece que ocurrirá es esto: ganará el PP y gobernará con el apoyo de Ciudadanos. No obstante, está por ver cuál es el precio de ese apoyo: tanto el precio que pagará el PP como el –quizá mucho más importante– que pagará Ciudadanos. Cinco. Las dudas sobre a qué jugará Ciudadanos son puramente tácticas, de poca importancia a efectos sistémicos. Ciudadanos es un partido de centro cuyo propósito es, en último término, la regeneración política y la actualización institucional de lo existente. Quiere modernizar lo que hay, no cambiarlo. Intenta ser el partido menos ideológico del arco parlamentario, pero pronto comprenderá que tal cosa es imposible. Seis. Lo importante en relación al PSOE será lo que ocurra hacia dentro del partido, no hacia fuera: lo importante será saber cómo es de abultada su derrota, qué hace Pedro Sánchez ante ella y, sobre todo, qué hacen los barones socialistas ante ella y ante Pedro. Eso es lo importante, sí, pero lo realmente trascendental es otra cosa: es qué hace el Partido Socialista como tal Partido Socialista consigo mismo a partir del 20D. Siete. La irrupción de Podemos es más importante que la de Ciudadanos por los efectos sistémicos que pueda tener en la estructura política nacida hace 40 años. Esa esperanza de cambio es la gran baza electoral de Podemos, pero también el principal riesgo que se cierne sobre su futuro. Sobre el partido de Iglesias planea el ‘síndrome Syriza’, cuya doble victoria no ha podido cambiar ni una coma del plan político-económico trazado para Grecia por sus acreedores. Sus votantes esperan tanto de Podemos que, por definición, no podrá estar a la altura de esas esperanzas. Ocho. La previsible victoria en Cataluña de la coalición nucleada en torno a Podemos convertirá a este partido en la pieza clave del puzle catalán. Su apuesta decidida por el derecho a decidir, que otros llaman autodeterminación, le dará muchos votos en Cataluña pero también muchos problemas en los demás territorios, pues el grueso de sus votantes en España –no el núcleo de sus incondicionales, sino el grueso de simpatizantes– es poco partidario, por no decir contrario, a ese derecho. Administrar esa contradicción va a ser bastante complicado. Nueve. Izquierda Unida podría ser la sorpresa de la jornada si logra no morir y conservar un puñado de congresistas. Alberto Garzón ha hecho una gran campaña, comparable a esas películas muy modestas que se estrenan en muy pocas salas y sin promoción alguna pero que acaban triunfando gracias al boca a boca de los espectadores. Diez. ¿Demasiado atrevido decir que hoy muere Franco por tercera vez? Bueno, estos son algunos de los signos de ese acontecimiento: el más de medio centenar de diputados que puede lograr Podemos; la situación prerrepublicana de Cataluña; el importante efecto negativo que la aparición de Ciudadanos tendrá en el peso que hasta ahora han venido teniendo los resabios neofranquistas en la derecha española; el desconcierto y confusión del Partido Socialista, que ha dejado de saber aquello que tan bien sabía en 1982: qué hacer con España; la pérdida de confianza de las nuevas generaciones en que el futuro que les espera será mejor que el de sus padres...