El consejero de la Presidencia, Manuel Jiménez Barrios, ha asegurado que la reforma de la Ley de Administración Local que prepara el Gobierno central "ataca frontalmente a la espina dorsal del sistema democrático, que son los ayuntamientos". Jiménez Barrios ha hecho estas manifestaciones en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde ha asistido a la entrega de las Insignias de Oro de la Ciudad con las que el Consistorio gaditano reconoce la labor de personas y entidades en el día del patrón de la ciudad, San Lucas Evangelista.

Días complicados para el municipalismo
El consejero ha lamentado que "nos encontramos en unos días complicados para el municipalismo, ya que el jueves 17 de octubre se inició el trámite parlamentario de la nueva ley de los ayuntamientos que pretende el Gobierno". En este sentido, ha expresado la preocupación de la Junta porque entiende que "el único objetivo de esta norma es cercenar y darle un mazazo a lo que ha sido al trabajo de modernización de este país a través de los propios ayuntamientos".

Una norma sacada "a pulso y sin participación"
También ha criticado que la norma se vaya "a sacar a pulso, sin acuerdo, consenso o participación de nadie" y, por este motivo, ha subrayado que el Gobierno andaluz cuenta en su "oposición formal" a la ley "con el apoyo, no sólo de muchas fuerzas políticas, de los sindicatos y de los colectivos sociales, sino de, lo más importante, los ciudadanos que saben lo que han sido los ayuntamientos para la democracia española".

Ataque contra el Estado del Bienestar 
Para Jiménez Barrios, la reforma de la Administración Local va a suponer "un nuevo ataque contra el Estado del Bienestar y contra la profundización de la democracia". En su opinión, "no se entiende quitarle soberanía a los ayuntamientos, dándoselo a las diputaciones, que no son elegidas directamente por los ciudadanos, lo que contribuye a esa estrategia de quitar más participación democrática, más soberanía popular, en beneficio de los tecnócratas y de las futuras privatizaciones que esconde detrás este tipo de política".

Además, ha apuntado que la reforma significará "desmantelar una red de asistencia social que, en Andalucía, ha costado mucho esfuerzo y trabajo y que supone un servicio muy bien valorado". Para el consejero, "en momentos de crisis como éste, esta red supone un colchón público, con una profundidad para resolver los problemas de la gente".

Vuelta de tuerca a las CCAA
Finalmente, el consejero también ha lamentado que el Gobierno central no sólo ataque a los ayuntamientos, sino también a las comunidades autónomas, lo que según sus palabras, se produce con el anuncio realizado por el ministro Montoro "de esa nueva vuelta de tuerca a la financiación autonómica en 2014-2015 con más de 8.000 millones de recortes sobre lo que ya vienen ajustándose las comunidades autónomas".