La patata caliente del Juzgado 6 vuelve a la mesa del TSJA. Lo que tiene que resolver este martes no es una mera cuestión procedimental sino algo mucho más espinoso: tiene que resolver un conflicto profesional pero también y sobre todo personal entre la nueva titular del Juzgado 6 y su antecesora. Será difícil que, de un modo un otro, el TSJA no acabe quemándose con esa patata. La solución propuesta inicialmente por el TSJA, y en principio bastante razonable, era que Alaya terminara la instrucción de los ERE fraudulentos y que Bolaños se ocupara de las otras causas que dejaba pendientes su antecesora tras lograr plaza en la Audiencia de Sevilla. A Alaya le pareció insatisfactorio ese reparto, lo recurrió y además atacó con inusitada dureza a Bolaños. Mientras, esta troceó la causa de los ERE en contra del criterio que venía manteniendo Alaya, aunque en coincidencia con el criterio de la Fiscalía. POLÍTICA Y JUSTICIA, JUSTICIA Y POLÍTICA Desenredar ese embrollo es tarea del TSJA. El problema es que no podrá, como le gustaría, hacerlo sin molestar a nadie, algo imposible al tratarse de un caso judicial de alto voltaje político y judicial donde todas las partes miran con lupa hasta la más mínima decisión judicial e intentan buscarle a toda costa un móvil político a cada una de ellas. Baste recordar que la causa ha regresado íntegramente al Jugado 6 tras haber perdido la condición de aforados los expresidentes Chaves y Griñán y los exconsejeros Viera y Zarrías y que puede que todos ellos sean llamados a declarar en plena precampaña o campaña electoral de las generales del 20 de diciembre. La Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía abordará nuevamente en su reunión de este martes la petición que le realizó el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para que elaborara un nuevo informe sobre el plan de trabajo aprobado el pasado mes de junio para el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, tras lo que se generó una disputa entre las jueces María Núñez Bolaños y Mercedes Alaya por instruir 'macrocausas' como los ERE fraudulentos. El pasado día 24 de septiembre, el Alto Tribunal Andaluz se reunió para abordar este asunto pero, finalmente, decidió posponer la decisión y el informe sobre el plan de actuación en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla "para seguir deliberando los términos del mismo en la próxima reunión", que tendrá lugar este mismo martes, han informado a Europa Press fuentes judiciales. ALAYA NO QUIERE A NÚÑEZ... Inicialmente, el Alto Tribunal Andaluz aprobó un plan de actuación por el que se asignó una comisión de servicio a Alaya para que llevara el caso de los ERE irregulares hasta que la propia Audiencia Provincial de Sevilla resolviera sobre dicha división y el delito societario de Mercasevilla, y a María Núñez Bolaños la instrucción de las restantes 'macrocausas', como son las irregularidades en los cursos de formación y los avales y préstamos concedidos por IDEA. No obstante, y tras acordar la juez Núñez la división de los ERE en piezas, el CGPJ pidió al TSJA que elaborara un nuevo informe al respecto. La juez Alaya, que está destinada actualmente en la Audiencia Provincial de Sevilla, pidió una comisión de servicio para seguir instruyendo todas las 'macrocausas', cuestionando incluso en un escrito elevado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) la capacidad de María Núñez para instruir las mismas y acusándola abiertamente de ser amiga del consejero de Justicia de la Junta y fiscal de carrera Emilio de Llera, a quien Alaya considera muy crítico con su instrucción. Estos ataques, puestos negro sobre blanco en un documento oficial, desconcertaron incluso a los más acérrimos defensores de Alaya, para quienes no era fácil explicarse y mucho menos justificar las andanadas de la instructora de los ERE contra su sucesora. ...Y NÚÑEZ NO QUIERE A ALAYA En respuesta a ese durísimo escrito que ha complicado extraordinariamente el conflicto, la juez Núñez ha pedido al TSJA que se "prescinda" de Alaya para la instrucción de los ERE puesto que no necesita su colaboración y tiene suficiente con la ayuda del juez que ha obtenido la segunda de las comisiones de servicio, como es Álvaro Martín. El presidente del TSJA, Lorenzo del Río, lamentó recientemente que la disputa entre las jueces María Núñez Bolaños y Mercedes Alaya por instruir 'macrocausas' como los ERE fraudulentos está perjudicando a la imagen de la justicia, aunque no así a la instrucción de las 'macrocausas'. En declaraciones a los periodistas en Sevilla tras entregar al presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, la Memoria 2014 del TSJA, Lorenzo Del Río señaló que la situación creada en torno al reparto de trabajo entre las dos magistradas "nos perjudica a todos", aunque "quiero creer que todavía no está perjudicando a la instrucción" de las 'macrocausas' como los ERE irregulares o los cursos de formación, ya que "me consta" que la juez titular "está trabajando todo lo que puede". "Es cierto que cuanto antes se solucione el tema mucho mejor, pero no está perjudicando a la instrucción porque se está trabajando y se están tomando muchas decisiones judiciales que, a lo mejor, no salen en la prensa", defendió el presidente del TSJA, que recordó que la juez María Núñez ya acordó el pasado mes de julio la división de los ERE en piezas. "A partir de ahí, creo que se va a agilizar seriamente la instrucción, y creo que es el interés de la titular y del juez de refuerzo", en referencia a Álvaro Martín. SEGUIR ESTUDIANDO EL TEMA Del Río se refirió también a la reunión que tuvo la Sala de Gobierno del TSJA el pasado día 24 de septiembre, en la cual "se deliberó pero no se votó ningún acuerdo, pero sobre la mesa, como se hace en muchos asuntos delicados, y este es uno de ellos, se habló con naturalidad de posibles soluciones, de las dificultades que entraña y de cómo se redacta el informe, y ahí se decidió seguir estudiando ese informe". El presidente del Alto Tribunal Andaluz indicó que, en la reunión de este martes, seguirá estudiándose el asunto "y ese documento que se empezó a redactar y que estaba redactado, pero queremos buscar el mayor consenso y la mayor unanimidad" de la Sala de Gobierno, "que es la idea que todos tenemos", punto en el que abogó por "estudiar seriamente la viabilidad de la comisión de servicio y la sintonía que debe de haber". EL CGPJ TIENE LA ÚLTIMA PALABRA "Nuestra visión es abstraernos de posibles intereses que pueda haber en ese tema, salvaguardar la legalidad y neutralidad y potenciar ese Juzgado, las necesidades que tiene de apoyo y ver si es o no viable esa comisión tras las circunstancias que se han producido tras el 23 de junio", cuando se aprobó el plan de trabajo, aseveró el presidente del TSJA, quien recordó que "la última palabra" sobre el plan de actuación la tiene, no obstante, el CGPJ. La petición realizada por el CGPJ al Alto Tribunal andaluz obedece a que la magistrada titular del Juzgado, María Núñez Bolaños, acordó con posterioridad a la aprobación del citado plan de trabajo --por medio de un auto dictado el 30 de julio-- la división en piezas separadas del caso de los ERE, algo a lo que se había opuesto reiteradamente la juez Mercedes Alaya. Por ello, el CGPJ quiere saber si, en opinión del TSJA, la decisión de Núñez Bolaños afecta al plan de actuación previamente acordado y avalado, según las mismas fuentes.