Como una especie de preludio de que el ambiente del debate iba a ser caliente y tenso, un grupo de trabajadores de RTVE se hacían oír poco antes acusando al medio de manipulación informativa. Tanto Susana Díaz como Antonio Maíllo estuvieron departiendo con ellos y atendiendo sus preocupaciones.

La protesta de los trabajadores de RTVE denunciando la manipulación informativa del ente calentaron el previo de un debate que fue muy tenso



Tres candidatos, tres estrategias distintas
Pasadas las diez de la noche comenzaba en los estudios de la Radio Televisión Española un debate a tres moderado por María Casado. Un debate que tal vez no será decisivo pero que en cambio su resultado, si que se espera con un especial interés dada la situación -distintas las tres pero necesitadas de votos- en que las encuestas sitúan a cada uno de las tres formaciones, PSOE, PP e IU. Susana Díaz (PSOE) quiere algunos escaños más que los que le dan los sondeos para dotarse de una mayoría estable para gobernar. Moreno Bonilla (PP) busca con ansiedad y contrarreloj, como lo demostró en el debate, el voto indeciso para no caer en un cataclismo político y los ahora trasmutados en Ciudadanos. Por su parte IU con su líder Antonio Maíllo ante las cámaras persigue, con tesón y de manera extrema, arañar unos votos muy necesarios a Podemos para no caer en la irrelevancia.

Pasado “recortador” de servicios del candidato del PP
Así las cosas el debate fue desde el primer momento duro. La candidata a la reelección por el PSOE-A, Susana Díaz, sacó a colación en distintas ocasiones la política del Gobierno central, injusta e insolidaria y que ha” castigado y marginado” a Andalucía e incluso acusó directamente a Mariano Rajoy de ello. Al propio Moreno Bonilla le recordó su pasado “recortador” de servicios desde su puesto de Secretario de Estado con Ana Mato como ministra. Este recordatorio no le hizo especial gracia al candidato popular que negaba, ante la evidencia de los datos documentados de la presidenta andaluza, que ello fuera así. Juan Manuel Moreno le respondió que Díaz era "la presidenta del paro", todo ello durante su intervención en el segundo debate a tres de la campaña electoral y en el que Antonio Maíllo, candidato de IULV-CA, les acusó de hacer "teatro".

Los candidatos a la Presidencia de la Junta se saludan momentos antes de comenzar el debate a de RTVE



Díaz acusa varias veces a Moreno de mentiroso
El primer bloque del debate, referido a economía y empleo fue tenso ante los constantes rifirrafes entre Moreno y Díaz, quien ha interrumpido en numerosas ocasiones al candidato popular acusándole de "mentir" en sus declaraciones. De hecho, la socialista le avisaba en su primera intervención que cada vez que mintiera le interrumpiría. La primera vez que Díaz interrumpía a Moreno y le acusaba de mentir se producía después de que el candidato 'popular' criticara que la Junta hubiera tenido que devolver 227 millones para políticas activas de empleo. Ante ello, Díaz mostró un documento del Ministerio de Hacienda para corroborar que Andalucía había recibido 30 millones más.

A Moreno no le gusta que Díaz hable de Rajoy
Moreno aseguró que la candidata socialista no llevaba ni un minuto en el debate cuando ya estaba hablando de Rajoy "porque es lo que ella sueña y anhela, ser candidata" de su partido a nivel nacional, a lo que Díaz respondía que ella es presidenta de la Junta por "pasión" y porque es lo que quiere. "Nadie me ha mandado a ser candidata", señalaba Díaz, quien también destacaba que es Rajoy quien está haciendo la campaña del PP-A.

IU y el teatro PSOE-PP
Por su parte, Maíllo, acusó a Díaz y Moreno de hacer "teatro" lamentó lo "poco que se aprende en la vida en los aparatos de los partidos". Criticó las "puñaladitas dialécticas" entre ambos candidatos y que ninguno disese una respuesta clara sobre cómo afrontar el "paro estructural", mostrándose "indignado" por el hecho de que Rajoy haya prometido un millón de puestos de trabajo.



Modelo "egoísta" de la derecha
Díaz, que también criticó a Rajoy por realizar este anuncio, dijo que con "la felicidad y el sufrimiento" de la gente "no se juega". Ha indicado que Andalucía lleva toda su autonomía diciendo no al modelo "egoísta" de la derecha que representa "el candidato Moreno Bonilla, que viene con palabras bonitas, pero que quiere llevar a Andalucía por el mismo carril, triste, sombría y cenizo, que siempre acaba en negro".

Impuestos
Maíllo posteriormente destacó que la cuestión no era bajar los impuestos, tal y como Díaz y Moreno prometían durante sus intervenciones, sino que lo importante es "quién los paga". Así, tras defender que las rentas del capital tienen que aportar más, el candidato de IULV-CA ha considerado "irresponsable" que se entre una política de "saldo" para ver quién baja más los impuestos.

Discurso antiguo
En este primer bloque, Moreno también ha acusado a Díaz de mantener un discurso "antiguo", similar al de sus antecesores en el cargo Manuel Chaves y José Antonio Griñán, y ha advertido a los andaluces que si buscan el Google debates anteriores podrían ver la misma "estrategia de victimización". "¿Para qué tenemos autogobierno?", se ha preguntado el candidato popular, quien ha insistido en que Andalucía tiene políticas propias y ha recibido 27.000 millones de auxilio financiero del Gobierno de Rajoy.

Díaz: "Yo no ha estudiado en un colegio privado"
Esta afirmación hizo que Díaz volviera a interrumpir a Moreno para indicar que ese dinero del Gobierno le ha costado a la Junta 1.000 millones en intereses. Ante ello, Moreno pedía a Díaz que aprendiera a respetar y que no le volviera a interrumpir, a lo que la candidata socialista contestaba que "no ha estudiado en un colegio privado". En este punto la moderadora intervenía para pedir a Díaz que utilizara su turno de palabra. Díaz se defendió apelando a que era un debate. Moreno expresó que tiene "ambición" y que no se resigna a que haya un millón de parados en la comunidad. Ha dicho que los andaluces no son "más tontos" que el resto de habitantes de otras comunidades, sino que tienen un gobierno que supone "un freno" ante su incapacidad "manifiesta" para gestionar y que está "abonado" a recetas antiguas que no sirven.