Podemos lo llama “show”, Izquierda Unida lo llama “jugar al mambo” y el PP lo llama imitar a “Pimpinela”, pero los tres quieren decir lo mismo al referirse a la supuesta ruptura de Ciudadanos y su socio de investidura el Partido Socialista: que ambos están haciendo teatro y que en realidad no hay tal ruptura, sino una mera escenificación para abonar el terreno de un adelanto electoral que ambos desean.

Para el secretario de Comunicación del partido morado, Pablo Pérez Ganfornina, Susana Díaz convocará las elecciones “cuando mejor le venga al PSOE” y lo hará “con un ojo puesto” en el juicio de los ERE. Las supuestas diferencias entre el PSOE y Ciudadanos son para Ganfornina un simple “show” montado por ambos partidos para despistar a sus adversarios: “Ahora aparecen como si estuvieran peleados cuando llevan tres años poniéndose de acuerdo, con Marín blanqueado las políticas del PSOE". En términos similares se expresó la numero uno de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, aunque con un matiz más hiriente: “Ciudadanos lleva tres años blanqueando el Cortijo”, escribió en su cuenta de Twitter.

No muy diferente es el diagnóstico que hace el Partido Popular de Andalucía. Para su secretaria general, Loles López, Susana Díaz y Juan Marín "simulan una ruptura para que se siga hablando en Andalucía de un posible adelanto electoral y así tapar lo que no han hecho en esta legislatura". Para López, la presidenta andaluza y Ciudadanos están jugando a Pimpinela, el dúo de argentinos cuyas canciones escenificaban el relato de rupturas amorosas que no solían ser tales.

El coordinador de la Dirección Colegiada de IU Andalucía, Ernesto Alba, también comparte la opinión de azules y morados: el PSOE y Ciudadanos están "jugando al mambo para ir poniendo en escena una ruptura totalmente falsa", y así justificar el adelanto electoral.

Mientras, el PSOE, por boca de su número dos, Juan Cornejo, le pedía a Ciudadanos que regresara “a la sensatez” y dejara de condicionar el apoyo a los Presupuestos de 2019 a la supresión de los aforamientos, pues ello entrañaría “un referéndum, cambiar el Estatuto de Autonomía y pasar por el Congreso de los Diputados”.