"Sería deseable que el cupo vasco se discutiera de forma conjunta con el modelo de financiación autonómica". Nunca el Gobierno andaluz había llegado tan lejos en lo que podría interpretarse como un cierto cuestionamiento, siquiera de modo implícito, del sistema con el que se fija la financiación efectiva de la comunidad de Euskadi.

Así lo ha dicho este martes el vicepresidente, Manuel Jiménez Barrios, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, aunque no ha ido más allá: “lo que más conviene a Andalucía” es que la discusión del futuro modelo de financiación autonómica se haga al mismo tiempo que se aborda la actualización del sistema de cálculo de cupo vasco. Es opinión extendida en las comunidades de régimen común que el cálculo del cupo es muy favorable a los intereses del Gobierno vasco frente a los del Estado.

Jiménez Barrios ha insistido, por lo demás, en que la negociación del sistema de financiación comience cuanto antes: “Hay que cambiar de modelo, no reformar el actual, sino hacer uno nuevo que contemple las especificidades de Andalucía y que tenga la suficiencia financiera para que los servicios públicos se presten en régimen de equidad e igualdad con el resto del territorio".

En un foro celebrado ayer en Granada, la presidenta Susana Díaz admitía que la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica va a provocar "tirones" dentro de los partidos pues en ellos "conviven sentimientos territoriales distintos", de forma que "hay quien piensa que su tierra está mal financiada" mientras que "otros que saben que están bien financiados no quieren perder".