Miércoles 23. Juzgados de Sevilla. 13:30 horas. Llega el futbolista Rubén Castro a su cita con la justicia, acompañado por quien está considerado como uno de los mejores penalistas de España, Francisco Baena Bocanegra, el hombre que intentará salvarlo de la cárcel que pide para él la Fiscalía por diversos delitos de maltrato y agresión sexual contra su expareja. El Ministerio Público le pide cuatro años de cárcel y la acusación particular ocho.

La cita era este miércoles al Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 de Sevilla, donde la estrella del Betis tenía que recoger recoger personalmente el auto de apertura de juicio oral, que tiene fecha de 11 de noviembre.

La juez María del Rosario Sánchez Arnal ha ordenado también al acusado que en el plazo de un día preste fianza de 200.000 euros "con el fin de asegurar las responsabilidades pecuniarias que en su día pudiesen declararse pertinentes", con la advertencia expresa de que, en caso de no abonar la fianza, se le exigirá por la vía de apremio o mediante el embargo de bienes de su propiedad. Castro tendrá que cumplir a lo largo del día de hoy el requerimiento judicial.

Los delitos

La acusación contra Rubén Castro por parte de la Fiscalía incluye un delito de malos tratos habituales, un delito de amenazas leves y seis delitos de maltrato en el ámbito familiar, mientras que su expareja le atribuye un delito de amenazas leves, seis delitos de maltrato en el ámbito familiar del artículo 153.2, un delito de maltrato en el ámbito familiar del artículo 153.1, un delito de coacciones, un delito de violencia habitual, un delito de agresión sexual y una falta de injurias.

En febrero pasado, la Audiencia dictó una resolución en la que ampliaba los cargos contra Rubén Castro y le atribuía nuevas agresiones contra la víctima como propinarle una patada en el estómago o causarle un hematoma en el ojo izquierdo, que podrían constituir un nuevo delito de maltrato habitual, ya que "el uso de la violencia como método de imposición y de sometimiento de la voluntad ha sido reiterado y no aislado". 

En principio, el Ministerio Público había solicitado para el delantero dos años y un mes de prisión, petición que finalmente elevó a cuatro años después de que la Audiencia dictara esa resolución en la que ampliaba los cargos. Mientras, el club no le ha impuesto ningún tipo de sanción al jugador, que sigue contando con el apoyo entusiasta de la grada.

Las agresiones

La acusación contra el futbolista se amplió, tras un recurso de la presunta víctima, y se apreció un delito más de agresión sexual sin penetración. La Audiencia estimó parcialmente el recurso presentado por la defensa de la exnovia y añadió que durante la relación "fueron frecuentes las disputas verbales, incluso físicas, entre ambos" y que el imputado llegó a ejercer "frecuentes actos de violencia" contra ella.

Entre las agresiones, la Audiencia cita que el 15 de octubre de 2012, cuando se encontraban en el domicilio del futbolista, éste golpeó a su exnovia causándole un hematoma en el ojo izquierdo.

Además relata que en marzo de 2013, la exnovia aparcó su coche en las inmediaciones de un supermercado para encontrarse con Rubén Castro y que cuando éste se acercó le pidió que le enseñara el móvil y, al negarse ella, le cogió fuertemente por el cuello. El tercer hecho que añade es que el 1 de mayo de ese año, cuando la exnovia se personó sin previo aviso en el domicilio del futbolista acompañada de tres amigas y una vez dentro se produjo una discusión y un forcejeo entre ambos en el que él le propinó una patada en el estómago.