Por “imperativo” de la Ley Penal, el juez Antonio Moreno, que investiga el caso de los supuestos abusos sexuales de Granada, ha declarado prescritos los delitos que se le imputaban a once de los doce investigados. Aunque el auto será recurrido por el letrado del denunciante, la causa penal, de momento, sólo se mantiene contra el líder del grupo, Román Martínez Velázquez de Castro. Queda pendiente la causa canónica, que está en manos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dependiente de la Santa Santa. La investigación previa realizada por el Arzobispado de Granada concluyó que existían indicios de delito en el caso de los supuestos abusos sexuales. Lo dice el arzobispo de Granada, Javier Martínez, en respuesta a un requerimiento del Juzgado de Instrucción número 4 sobre las acciones llevadas a cabo por el prelado de acuerdo con la disciplina canóniga. Martínez relata que recibió una notificación de la Santa Sede a finales de agosto, con la indicación de actuar, según el procedimiento canónigo, contra los sacerdotes Román Martínez Velázquez de Castro, Manuel Morales (expárroco de Órgiva) y Francisco José Campos (exjuez diocesano). “Tuve una conversación con cada uno de los tres sacerdotes acusados el 15 de octubre, en las que les comuniqué el hecho de las acusaciones, les di la oportunidad de admitirlas o negarlas, y en la que le impuse a los tres, de acuerdo con la disciplina de la Iglesia, las medidas cautelares”, dice el arzobispo, que omite en el escrito detalles de la conversación.  A LA ESPERA DE LA SANTA SEDE “Esta documentación ha sido enviada a la Santa Sede, que es la que tiene la competencia en el ámbito canónigo para pasar a la vía judicial”, agrega después. “Estaríamos, pues, a la espera de la respuesta de la Santa Sede, sin haber realizado ninguna acción más, ni recogida de pruebas de ninguna clase, algo que pertenecería a una fase procesal posterior encaminada a probar la existencia del delito y si éste es imputable a personas concretas”. El arzobispo cerró el expediente administrativo en falso y dejó el caso en manos de la Santa Sede “y de la Virgen”. Las medidas adoptadas por el arzobispo el 15 de octubre pusieron sobre aviso al grupo de los ‘romanones’. Sus declaraciones, incorporadas en el sumario, están cortadas por el mismo patrón. En su declaración, Román Martínez señala que su relación con los otros miembros del grupo comenzó hacia los años 80, que le atrajo el estilo de vida de los focolares, “estando muy integrado y participando hasta el año 1996”, que cuando estaba en la parroquia de Corpus Christi “comenzó con una relación más espontánea y búsqueda evangélica de bastantes jóvenes”. “Pretendía crear algo más humano, que no se limitase a las tareas específicas de la Iglesia”. En esas fechas creó el centro vocacional ‘Emaus’, que tuvo muy corta vida y se cerró de la noche a la mañana, según han asegurado a andalucesdirio.es fuentes consultadas. EL PADRE ROMÁN LO NIEGA TODO El sacerdote niega todas las acusaciones. “Preguntado si ha visto a alguno de sus compañeros desnudos en la ducha, dice que ha visto a alguno excepcionalmente por descuido, saliendo del baño cuando lo ha visto”, recoge el acta de su declaración ante la Policía Judicial que forma parte del sumario. -“Preguntado si ha masturbado a alguno de los jóvenes que han estado junto a él, dice que nunca”. -“Preguntado si a él le han visto desnudo en el baño, dice que conscientemente no”. En contra de lo que sostiene el denunciante, D. R., el cura asegura que no le animó a ser sacerdote. También niega haber dormido con él y haber mantenido relaciones sexuales con él o con otros   miembros del grupo. UN CHALÉ SIN BAÑADORES Durante el interrogatorio, le preguntan por las actividades en la piscina del chalé de Los Pinillos: “nada especial, jugar, bañarse, comer...” -“Preguntado por qué apenas no hay bañadores en la casa de Pinillos, dice que no lo sabe, que los tendrán cada uno en su casa”. Al igual que Román, los otros miembros del grupo niegan los baños en la piscina, los masajes y las actividades sexuales. Algunos afirman que no recuerdan dónde dormía el joven ni otros curas. Otros dicen que el joven dormía en distintas habitaciones y que alguna vez lo vieron dormir en la cama nido de la habitación de Román. Entre las declaraciones del sumario, llama la atención la del padre del denunciante principal. -“Román me ha dicho que tengo vocación y para desarrollarla más, tengo que participar más activamente y a diario con el grupo de personas que están en la parroquia”, cuenta que le dijo su hijo en cierta ocasión. El padre asegura que habló con el sacerdote “de manera informal” para que dejara a su hijo ser más libre, “que era un crío, que si efectivamente tenía vocación de sacerdote, ya tendría tiempo para ello”. Después, asegura, su hijo se lo echaba en cara: “Román me ha dicho que no te escuche, que le haga caso a él y conviva con ellos”.