Es sevillano de Villanueva del Río y Minas, se llama Antonio Jesús Gómez Chamizo, tiene 31 años, es gay, está casado con su pareja desde 2012 y quiere ser hermano mayor de una cofradía, pero la Iglesia no le deja. Además de hacerlo público en las redes sociales, le ha escrito al Papa Francisco para contarle su caso. De momento, no ha obtenido respuesta. El último caso en que la doctrina de la Iglesia se cruzó en el camino de un creyente de 'vida irregular' fue el del gaditano Álex Salinas, al que el Obispado le impidió ser padrino del bautizo de su sobrino por ser transexual. En esta ocasión el joven sevillano ha denunciado la discriminación en su perfil de Facebook, según ha adelantado El Correo de Andalucía, que recuerda que Gómez Chamizo está muy vinculado a la Semana Santa de su pueblo: es costalero, músico de la banda y, de hecho, ya fue hermano mayor de la cofradía de su pueblo en el pasado. Antonio Jesús ha desvelado que el delegado diocesano de Asuntos Jurídicos de la Archidiócesis de Sevilla, Antonio Vergara, le trasladó personalmente que no podía concurrir a la candidatura a hermano mayor de su cofradía. Ni ser siquiera miembro de su junta de gobierno. ¿La razón? Estar casado por lo civil con un hombre. HERMANO MAYOR CON 22 AÑOS Según recoge el rotativo sevillano en una información firmada por José Gómez Palas, el joven de Villanueva del Río y Minas “lleva meses luchando para optar a ser candidato a hermano mayor de la única hermandad de penitencia de su pueblo, la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de los Dolores, corporación de la que fue hermano mayor durante cuatro años cuando contaba tan solo con 22, convirtiéndose en el hermano mayor más joven que ha tenido la cofradía". ¿Y por qué lo que era posible hace nueve años no lo es ahora? “Porque por entonces no estaba casado con ningún hombre”, denuncia. Antonio Jesús recuerda que le escribió una carta al Papa Francisco contándole su caso y los detalles de su trayectoria en la hermandad, “pero no he recibido respuesta”. De quien sí la ha recibido es del párroco de su pueblo y del Arzobispado de Sevilla: un rotundo no en ambos casos. Tras reconocer que personalmente había sido muy bien tratado, así resumía su visita, este viernes, al Palacio Arzobispal de Sevilla: “Ahora se escudan en que mi matrimonio es por lo civil, pero es que la Iglesia no consiente el matrimonio canónico entre dos hombres. Dicen que si yo hubiese estado casado por lo civil con una mujer el resultado hubiese sido el mismo, pero ¿qué hago si no me dejan casarme por la Iglesia?". UN TRANSEXUAL NO PUEDE SER PADRINO Primero fue que no, luego fue que sí y finalmente la cosa se quedó no. El obispo de Cádiz y Ceuta, monseñor Rafael Zornoza Boy, concluía unas semanas atrás "pública y definitivamente" que la solicitud de Alex Salinas, el joven transexual de San Fernando que pidió ser padrino de bautismo de su sobrino, "no puede ser aceptada" porque es "evidente" que "no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino", recogido en el Código de Derecho Canónico (CIC). Así se manifestaba el Obispado de Cádiz y Ceuta en un comunicado y así lo confirmaba Salinas. La nota oficial transcribía literalmente el argumento central dado por Roma tras una consulta de la diócesis gaditana: "El mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo".