Un millar de trabajadores de la empresa pública de limpieza de Sevilla Lipasam, apoyados por empleados de Mercasevilla, se han manifestado hoy cuando se cumple la octava jornada de huelga de la recogida de basura y han advertido de que "no se doblegarán" y continuarán adelante con el paro indefinido. La empresa ha convocado a una reunión esta tarde al comité tras varios días sin contactos.

Consignas contra Zoido y petardos
Los trabajadores, que han hecho el recorrido a pie desde las instalaciones de Lipasam hasta el Ayuntamiento, han lanzado consignas contra el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido (PP), y han tirado petardos en medio de un gran despliegue policial.

Espadas y Rodrigo les apoyan
Los representantes de los partidos de la oposición Juan Espadas (PSOE) y Antonio Rodrigo Torrijos (IU) han salido a hablar con los manifestantes y les han expresado su apoyo hasta el punto de que el portavoz socialista ha ofrecido la participación de los grupos de la oposición en una negociación conjunta del Ayuntamiento con el comité de Lipasam.

Zoido degrada la imagen de los trabajadores
En declaraciones a los periodistas el presidente del comité de empresa de Lipasam, Antonio Bazo, ha acogido bien esta propuesta del representante del PSOE en el Ayuntamiento hispalense, y ha responsabilizado al alcalde de Sevilla de esta situación y de intentar "degradar" la imagen de los trabajadores de la basura. Ha considerado una "irresponsabilidad y una falta de respeto hacia la ciudadanía" del alcalde de Sevilla por no haber propiciado una toma de contacto con el comité tras ocho jornadas de huelga de los trabajadores de Lipasam.

Merma económica
Bazo ha vuelto a rechazar las acusaciones de vandalismo del Ayuntamiento hacia los trabajadores de Lipasam y ha alegado que la prueba es que la Policía no ha detenido a ningún empleado por acciones de ese tipo. Aunque ha admitido que la huelga está causando una merma económica en los trabajadores "no se doblegarán porque sería una humillación" y llegarán hasta las "últimas consecuencias" porque la plantilla está más unida que nunca y convencida de que sus reivindicaciones son justas.