En Andalucía resulta un hecho novedoso porque nunca ha habido cambio político hasta ahora, pero en realidad se trata de una práctica bastante extendida en todos los recién llegados al poder: justificar la demora o la rebaja en el cumplimiento de sus promesas electorales con el argumento de que la herencia recibida de sus antecesores es muchísimo peor de lo que esperaban.

El nuevo Gobierno andaluz de PP y Ciudadanos se está empleando a fondo para explotar políticamente la veta de la ‘herencia recibida’. Por su parte, el Partido Socialista, con una intensa actividad en las redes sociales, intenta responder a la ofensiva gubernamental con datos que evidenciarían la mala fe de sus adversarios. Las partidas en violencia de género y obras públicas están siendo el campo de batalla de esta semana entre ambos contendientes.

Violencia de género

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, en conversación con Carlos Herrera repetía ayer en los micrófonos de la cadena Cope que los socialistas “han dejado el 70 por ciento de las partidas contra la violencia de género: solo 3,5 millones de una partida de 12,5 destinada a esta materia entre 2016 y 2018".

Los socialistas replicaban poco después que el presidente mentía porque sabía perfectamente que los fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que el Ejecutivo de Rajoy no llegó a traspasar, recogían 15,2 millones de euros para Andalucía repartidos en varias consejerías, pero ese dinero no llegó hasta después de las elecciones del 2 de diciembre, “cuando el Gobierno estaba en funciones y no podía gastarlos”.

Obras públicas

La otra gran bronca a cuenta de la herencia recibida la protagonizaban ayer la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, y su antecesor Felipe López. Carazo cifró en 1.028 millones de euros lo que denominó “socavón” en las cuentas de la consejería, aunque también se refirió a esa cantidad como “deuda”.

En una comparecencia en el Parlamento, la consejera desglosó así los capítulos de la herencia recibida: la Agencia de Obra Pública de la Junta tiene 565,2 millones de euros de deuda: 396,6 millones con las entidades financieras y 168,5 por sentencias sin cobertura presupuestaria. Además, la deuda de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación es de 378 millones de euros, de los cuáles 175 millones de euros eran préstamos a largo plazo de gestión delegada y 203 millones de euros préstamos hipotecarios, a lo cuales hay que sumar 65 millones de deuda al Fondo de Liquidez Autonómica.

Carazo también cifró en 579 millones de euros “el volumen de traspasos pendientes, que habrá que trasladar al presupuesto prorrogado". Tal dinero correspondería a los distintos metros y tranvías, transferencias para financiar las agencias o línea aérea Sevilla-Almería.

Mentir y manipular"

La respuesta del exconsejero y diputado socialista Felipe López no se hizo esperar. Además de acusar a Carazo de “mentir, manipular y tergiversar”, ofreció sus propios datos: “El Gobierno anterior no ha tenido que devolver ni un euro a Bruselas. Pare –le espetó enérgicamente– el metro de Sevilla, de Málaga o el tranvía de Alcalá de Guadaíra y así no tendrá que hacer traspasos pendientes".

López recalcó que “los traspasos pendientes no son deuda, hablar de agujero presupuestario es desconocimiento del funcionamiento de la administración o un intento de manipulación tratando de engañar a los andaluces y andaluzas. Todas las cuentas –añadía– están auditadas. Si usted quiere partir de un presupuesto limpio paralice las obras y desvele sus prioridades”.