Uno de los bomberos detenidos esta semana en Lesbos, acusados de un delito de tráfico ilegal de personas cuando desempeñaban, como voluntarios de la asociación Proem-Aid, tareas de rescate de refugiados, y puestos en libertad este pasado sábado después de comparecer ante el juez, ha opinado que la Guardia Costera griega “quería dar un escarmiento” con las detenciones.
Así se ha pronunciado este domingo José Enrique en una entrevista realizada en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press, donde ha argumentado en ese sentido que hasta ser detenidos habían estado “haciendo los rescates en coordinación con los guardacostas griegos, pero según como nosotros queríamos”, por lo que los arrestos, en su opinión, pueden ser “un toque de atención por parte de la Guardia Costera para decir que allí mandan ellos, y que todos debemos adaptarnos y coordinarnos a su manera de funcionar”.
Enrique, no obstante, ha criticado que “este posible escarmiento se les fue totalmente de las manos, porque no nos han impuesto una multa o sanción administrativa, sino que se nos ha acusado de un delito muy grave como es el tráfico de personas”. 5.000 EUROS POR CABEZA Asimismo, ha indicado que “está abierta la investigación por parte de la justicia griega, que decidirá si hay juicio o no, y que nos ha dejado en libertad con la garantía de pagar 5.000 euros cada uno si queríamos regresar a España”. “Estamos bastante mejor y más tranquilos, y desde que hemos salido, no hemos parado de dar las gracias a todo el mundo que nos ha apoyado”, ha destacado el bombero, al mismo tiempo que ha contado que “se han sentido muy queridos por toda España”. Por otra parte, otro de sus compañeros, Julio LaTorre, ha apuntado igualmente, en una entrevista difundida por la Cadena Ser y recogida por Europa Press, a que las detenciones podrían estar debidas a “que la policía costera podría estar cansada de que los voluntarios hagan el trabajo que ellos no quieren hacer”, y “estaba ya sonando mucho su poco hacer, mientras también sonaba mucho nuestro sí hacer”, ha agregado. Preguntado por cómo fue el momento de la detención, LaTorre ha explicado que “en ningún momento nos dijeron que estábamos detenidos”, relatando que se encontraban en el mar tras recibir un aviso con una ubicación en la que supuestamente había una embarcación con refugiados que se estaba hundiendo, pero “al llegar al lugar preciso, no encontramos nada, nos dimos media vuelta porque estábamos cerca de la frontera con Turquía y no es un sitio seguro”. DE PRONTO TODO CAMBIÓ Así, ha precisado que fue en ese momento, de vuelta a la costa griega, cuando llegó la Policía, y les pidió que los acompañasen hasta el Puerto. “Allí nos sacaron del barco, nos tomaron las huellas y los datos, y preguntábamos si estábamos detenidos, a lo que nos respondían que no, todo en un ambiente relajado y normal”. Pero, “de buenas a primeras todo cambió″, ha contado el bombero que ha afirmado que “nos hicieron un chequeo bastante exhaustivo, y de modo muy agresivo, nos metieron en un calabozo, de tres metros cuadrados, tras quitarnos los cordones de los zapatos, el cinturón, o incluso los cordones de la sudadera”. Es en ese lugar, según ha señalado, donde hacen una primera declaración de lo ocurrido, y donde les comunican “que por la tarde nos van a llevar a las Cortes, que es como una especie de juzgado, donde ellos te exponen por qué estás allí, y de qué se te acusa”, lugar en el que “ya nos enteramos de que nos acusaban de algo muy serio como es tráfico de personas”. UNA MALA EXPERIENCIA Latorre ha confirmado que su llegada a España estaba prevista para este martes, cuando su avión partiría desde Atenas, pero “ahora ese regreso está en el aire, complicado por el mal tiempo, ya que no hay ni ferrys ni avión en la isla un par de días”. Al respecto de si quiere volver a la isla, ha indicado que “hay que seguir ayudando y trabajando, y que esto solo ha sido una mala experiencia”. “Además, las condiciones de los voluntarios van a cambiar a mejor”, ha agregado. Por último, ha agradecido el apoyo recibido al Ayuntamiento de Sevilla, a familiares y a todo el mundo que se ha hecho eco de esta noticia y se ha solidarizado con ellos.