Javier Arenas ha reculado y al igual que Rajoy practica el "Donde dije digo, digo Diego". Y eso sin saber si ganará o perderá las elecciones. Si venciera nadie imagina que podría pasar pero se intuye lo que sucedería: subida y de impuestos y hachazo fiscal. Tan solo el hecho de anunciar que antes de revisar impuestos tiene que ver la deuda de la Junta, es para ponerse a temblar a tenor de la similitud de esa frase con la de Rajoy y que dio origen a las duras medidas de recortes y subidas impuestas por el Gobierno de la Nación.

Ya no mantiene sus promesas
Arenas retiró ayer el caballo de batalla de su precampaña: la bajada o eliminación de impuestos. Ahora ha rebajado tremendamente sus pretensiones y tan solo se atreve a afirmar que suprimirá el impuesto de donaciones y sucesiones. Incluso en este impuesto afirma que no lo haría de manera inemdiata, sino de forma gradual en un plazo de cuatro años. O dicho de otra manera, que renuncia también a eliminarlo porque ya sabemos que los populares cuando dicen mañana en realidad dicen nunca, y cuando afirman "No subiré impuestos si gobierno", lo que ocultan es un hachazo fiscal monumental en cuanto toman posesión de los cargos. Recuerda esta renuncia de Arenas a sus promesas a la estrategia de Rajoy que de compromisos de bajada pasó a imponer recortes, subidas y más presión fiscal. Rajoy y Arenas, la otra cara de la misma moneda.


¿Mintió el PP y Arenas a los andaluces en la campaña electoral del 20-N?
Pero además de aplazar a cuatro años el Impuesto de Sucesiones y Donaciones -en el caso hipotético de que acceda al Palacio de San Telmo- también ha renunciado a suprimir el impuesto de las bolsas de plástico, el canon del agua, el céntimo sanitario y el que grava los depósitos en la banca. Y lo hace sin ningún tipo de rubor tras haberlo pregonado y "vendido" en las ocho provincias andaluzas durante la campaña electoral de las generales del 20-N.

¿Mintió el PP y Arenas a los andaluces en la campaña electoral del 20-N?
Cabe destacar para mayor escarnio que tan solo hace diez días, el número dos del PP-A, Antonio Sanz, mantenía esta misma propuesta fiscal. Y por último habría que preguntarse hasta que punto las promesas del PP andaluz y de su presidente regional y candidato a la Presidencia de la Junta, Javier Arenas, influyeron en la buena fe del electorado que pudieron votar a la formación de derechas por esa propuesta tan atractiva como golosa de rebajar y suprimir impuestos ¿Mintió por tanto el PP de Arenas a los andaluces en la campaña electoral ilusionándoles falsamente con una reducción y supresión de impuestos? Todo indica sencillamente que sí y pone en solfa el resto de promesas que Arenas desgranará de aquí al 25 de Marzo.

 

* Juan Luis Valenzuela es coordinador de ELPLURAL.COM en Andalucía