Se llama Javier Criado y ha sido durante años uno de los nombres imprescindibles del ‘who's who’ de la Sevilla profunda, tanto por su relevancia profesional como psiquiatra de prestigio como por su título de Hermano Mayor de la Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced, popularmente conocida como Pasión y que procesiona el Jueves Santo. La Fiscalía de Sevilla ha abierto diligencias de investigación contra Javier Criado, tras la denuncia interpuesta por seis de sus pacientes por someterlas a supuestos "tocamientos impúdicos" y relaciones sexuales "no consentidas" en su consulta "y en su propia casa". A esas seis mujeres se habrían sumado otras seis más al conocer la denuncia, según informa la cadena SER. Fuentes del Ministerio Público han informado a Europa Press de que fue el pasado martes día 7 de julio cuando la Fiscalía abrió estas diligencias de investigación después de que el Colegio Oficial de Médicos de Sevilla le diera traslado de los hechos denunciados por estas seis pacientes ante el Comité Deontológico de la institución colegial. En la página web de la cofradía, Criado sigue apareciendo como Hermano Mayor y él mismo da la bienvenida oficial a los usuarios: “Desde aquí pedimos a Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre y Señora de la Merced que os amparen y bendigan”. Pero no fue amparo precisamente lo que encontraron las mujeres denunciantes en la consulta del doctor Criado, que las habría sometido a "innumerables y dolorísimas vejaciones, humillaciones o abusos”, según recogen las víctimas en sendos escritos remitidos al Vaticano y al vicario general de la Archidiócesis de Sevilla. LA DENUNCIA En la denuncia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la abogada Inmaculada Torres relata que, "al menos desde el año 1990", Criado "estuvo atendiendo al menos a seis mujeres que acudieron a su consulta con graves problemas de depresión", pero "lejos de realizar un diagnóstico y aplicarles un tratamiento adecuado a su dolencia, como exigen los Estatutos de la Organización Médica Colegial y el Código de Deontología Médica, se aprovechó del estado de las pacientes para fines eminentemente personales". De este modo, las "sometió a un trato degradante que afectó a la dignidad de ellas como personal, ejerciendo un control absoluto sobre sus actos", a consecuencia de lo cual algunas de las víctimas "necesitaron tratamiento psiquiátrico y psicológico de otros profesionales, continuando alguna de ellas, a día de hoy, con el mismo tratamiento por las graves secuelas que les dejó, de las que aún se están recuperando". CRIADO LO NIEGA TODO El psiquiatra y cofrade considera, sin embargo, que los hechos que se le atribuyen son "falsos de toda falsedad". En un comunicado difundido anoche asegura que algunos de los hechos "ya fueron denunciados hace más de 10 años e investigados en sede judicial penal, finalizando con pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Sevilla acordando, a solicitud del Ministerio Fiscal y de mi defensa, el sobreseimiento de la causa, siendo archivada". También anuncia Criado en esa nota pública su "irrevocable propósito de en su momento solicitar la tutela de la Justicia para perseguir a los responsables de tan brutal atropello y persecución como la que estoy padeciendo". AÑOS DE SUFRIMIENTO Las denunciantes son, en cambio, muy contundentes en su descripción de los hechos. La conducta del denunciado "ha dado lugar a años de sufrimiento, dolor, miedo al rechazo, incomprensiones y vergüenza, sentimientos que han sufrido mis representadas, hasta llegar a alcanzar un punto de curación que les ha permitido plantearse denunciar las dolorosas vejaciones, humillaciones o abusos contra su integridad moral y su dignidad sexual proferidos" por el psiquiatra, "aprovechando el estado en el que llegaban", pone de manifiesto.
Imagen de archivo de Javier Criado dando una conferencia cofrade. // ARTESACRO.ORG Imagen de archivo de Javier Criado dando una conferencia cofrade. // ARTESACRO.ORG

A juicio de la letrada, el psiquiatra, "con su conducta, ha incumplido la responsabilidad ética, deontológica y colegial que le incumbe", añadiendo que Javier Criado "no se ajustó a los principios esenciales de la profesión médica enunciados en el Código Deontológico" y "obró con mala praxis", ya que "su actuación generó en todas y cada una" de las pacientes denunciantes "tal malestar y sufrimiento que aún hoy sufren secuelas de las que están en fase de curación". "TOCAMIENTOS IMPÚDICOS" Criado, según la abogada, "abusó de su condición de médico, de su superioridad y autoridad, para someter" a estas pacientes "a una terapia consistente en hablar de él mismo y, sobre todo, de sexo y de sus prácticas sexuales, llegando a realizar tocamientos impúdicos a sus pacientes, e incluso relaciones sexuales con alguna de ellas, no sólo durante las consultas, sino en su propia casa, alternando con ellas, acompañándolas a bares, a pesar de los problemas con el alcohol que padecían algunas de ellas". LENGUAJE SOEZ Además, las pacientes "coinciden en el lenguaje soez y grosero del doctor Criado, utilizando todo tipo de expresiones relacionadas siempre con el sexto, teniendo con ellas una actitud obscena", punto en el que subraya "que en ninguno de los seis casos que se exponen" el denunciado "actuó con corrección", ya que "sus consultas siempre estaban orientadas a los temas sexuales, aprovechándose del estado de las pacientes para inducirlas a mantener relaciones sexuales con él", excepto en el caso de una de las pacientes "a la que echó de su consulta sin ninguna consideración a su enfermedad". "Era tal la manipulación, control y dominio que ejercía sobre ellas y la dependencia que estas mujeres sentían hacia él que, incluso, se permitía aprobar o desaprobar las relaciones que pudieran mantener con otros hombres, necesitando alguna de ellas su aprobación para contraer matrimonio", señala la letrada, que asevera igualmente que Javier Criado "nunca facilitó a sus pacientes información de ningún tipo sobre la enfermedad ni el tratamiento, nunca hizo un diagnóstico ni les puso un tratamiento adecuado para su curación". NINGUNA HISTORIA CLÍNICA A ello se suma que "nunca confeccionó la historia clínica de ninguna de estas seis pacientes, a pesar de que el artículo 19 del Código exige a todos los médicos, como un derecho y un deber, que sus actos médicos queden registrados en la correspondiente historia clínica", punto en el que subraya que "a pesar de que algunas de mis representadas han estado y siguen estando tratadas por otros psiquiatras, nunca han podido facilitarles una historia clínica". Y es que, según la abogada, en ninguno de estos casos el doctor Criado "realizó un diagnóstico del problema de salud, ni informó a las pacientes o familiares del mismo, ni del tratamiento a aplicar, ni confeccionó un historial médico de cada una de ellas", sino que, "simplemente, se dedicaba a hablar de sí mismo, de sus logros personales y profesionales, de sexo, llegando a tener relaciones sexuales con alguna de estas mujeres, abusando de su autoridad y superioridad y no llegando a prestar la atención requerida a otras". "BESOS" Todas las pacientes "coinciden en describir el despacho del doctor Criado, con un sofá en el que se sentían incómodas por la actitud del propio médico, con el cerrojo que el doctor cerraba al entrar ellas, consulta en la que se produjeron los tocamientos impúdicos, besos y donde mantenían relaciones sexuales no consentidas", una asistencia que "no sólo se prestaba en la consulta, sino en el propio domicilio" del médico e incluso en los bares. Además, el denunciado "nunca guardó el secreto profesional, hablando y contando a unas pacientes los problemas de otras pacientes", todo lo cual "es constitutivo de faltas muy graves, pues sin perjuicio de los delitos dolosos en los que haya podido incurrir, su modo de proceder supone un total y absoluto desprecio e incumplimiento de la mayoría de las normas del Código, obrando al margen del mismo, con una absoluta impunidad, en todos estos años, sin que mis representadas hayan obtenido la curación de sus males por las secuelas que les dejó" la actuación del médico. ESCRITO AL VATICANO De otro lado, las pacientes afectadas han elevado sendos escritos al Vaticano y al vicario general de la Diócesis donde trasladan las "innumerables y dolorísimas vejaciones, humillaciones o abusos contra" su integridad física y moral y contra su dignidad sexual sufridas supuestamente en la consulta de Javier Criado. Por su parte, el asesor jurídico del Colegio de Médicos de Sevilla Santiago Campos ha señalado a Europa Press que se ha abierto un expediente de información reservada, que supone una previa instrucción para valor la denuncia presentada contra Criado, toda vez que asegura que "hasta el momento no hay apertura de expediente disciplinario". Además, indica que, si finalmente se abriera un proceso judicial, "por imperativo de la ley, el expediente disciplinario quedará en suspenso hasta que se resuelva por los tribunales de justicia". UN CRUCIFIJO SOBRE SU MESA En una entrevista aparecida en el diario ABC de Sevilla en 2002, firmada por Ángel Pérez Guerra, se describía así al personaje: “Tiene en el despacho de la Alfalfa, bajo su vivienda, en el caserón de la familia, un busto que le retrata, sobre un estilizado pedestal de mármol. Entre sus muchos y buenos cuadros, hay un rostro de Nietzsche. Un crucifijo sobre su atestada mesa da fe de su creencia, que le sostuvo varios mandatos como hermano mayor de Pasión, y que casi pone en sus manos la vara dorada de la Macarena. Viaja constantemente sin miedo al avión ni a las distancias. No puede disimular que se esfuerza por parecer «cateto», a lo que le ayuda su desconcertante ceceo, tras el que hay un fino tratadista de la cara oscura del hombre”. El titular de la entrevista eran estas palabras de Criado: “Sevilla es una ciudad sufriente y neurotizada”.