Toque a rebato en las desconcertadas filas de Izquierda Unida. La federación andaluz quiere repetir la movilización del año pasado, cuando un día como hoy lograron sacar a la calle a miles de personas en una movilización que supuso una verdadera inyección de confianza para dirigentes y militantes: el pacto con los socialistas no solo no les restaba apoyos, sino que más bien parecía que se los sumaba. Su coordinador regional Antonio Maíllo llegaría cifrar entonces en 20.000 los asistentes a la concentración de Sevilla: aunque, como suele suceder en estos casos, el dirigente tiró muy por lo alto, el éxito de la convocatoria fue indiscutible. Y en eso estaban, en la euforia de celebrar por todo lo alto la virtual ampliación de su base social, cuando de pronto irrumpió Podemos y lo cambió todo: el ánimo, las expectativas, las estrategias, las alianzas… Eso sucedió en mayo de 2014. Y por si no hubiera sido suficiente, ocho meses después la presidenta andaluza convocaba elecciones anticipadas y descolocaba todavía más a una IULV-CA con el pie cambiado y en pleno debate de estrategia pero también de identidad, cuya expresión más sangrante ha sido la cruenta batalla de Madrid. La inteligente propuesta de situar como cabeza de lista para la Comunidad al poeta y profesor Luis García Montero no resuelve de un plumazo esos problemas de identidad, pero los encauza en una dirección esperanzadora para muchos simpatizantes de IU. UNA MOVILIZACIÓN DETERMINANTE Las encuestas no pintan bien para IULV-CA de cara al 22-M. Es muy improbable que conserven los actuales 12 diputados, aunque la volatilidad del clima electoral hace muy problemáticos los pronósticos. Por eso es tan importante la gran manifestación de este 28 de Febrero, cuando la coalición prevé reunir a "decenas de miles" de ciudadanos en las calles de Sevilla. Para ello contará con toda su artillería orgánica. Estarán presentes los principales dirigentes nacionales de la formación, el coordinador general, Cayo Lara; el candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón; el coordinador de la Presidencia federal y secretario general del PCE, José Luis Centella, o el coordinador general de la federación catalana de IU, Esquerda Unida i Alternativa (EUiA), que arroparán a Antonio Maíllo y a la federación andaluza en esta cita. Y una invitada de gran calado simbólico: Natasa Theodorakopoulou, miembro de la dirección nacional Syriza, que intervendrá en el mitin de cierre de la movilización. En la disputa por asociar sus siglas a las de la formación que dirige Alesis Tsipras, Podemos ha conseguido –también en esto– ‘robarle la cartera’ a IU, cuya presencia en Atenas en el cierre de la campaña que daría la victoria a Syriza quedó dolorosamente oscurecida por la participación estelar de Pablo Iglesias en el mitin multitudinario de Tsipras. ESTE AÑO NO ESTARÁ LA CUT Este año, sin embargo, no cuentan con esa fuerza de choque que siempre han sido las combativas huestes de Juan Manuel Sánchez Gordillo y Diego Cañamero. Su partido, la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT), se ha marchado de Izquierda Unida y va a pedir el voto para Podemos, en cuya lista electoral, y en contra del criterio de su candidata a la Presidencia Teresa Rodríguez, no fue incluido Cañamero por expreso deseo de la dirección nacional del partido, preocupada por que el 'perfil radical' del dirigente jornalero pudiera espantarles votantes. ¿Se notará la ausencia de la CUT en el volumen de la concentración de este mediodía? IU hará todo lo posible para que no sea así. Su secretario de organización, Toni Valero, recordaba que más de 200 autobuses de toda la comunidad se desplazarán hasta la capital para decir "con una sola voz y al unísono" que "la izquierda va a dar la batalla por el futuro de nuestra tierra".