En la historia de la delincuencia se había visto casi de todo, pero tal vez no esto. Los ladrones han escapado históricamente de muchas maneras, pero pocas veces... a nado por el río. Un hombre ha huido a nado por el río Guadalquivir tras robar parte de la caja registradora de un bar ubicado en la calle Traviesa del barrio de San Jerónimo de la capital hispalense, según han informado a Europa Press fuentes del caso. Las mismas fuentes consultadas han indicado que los hechos tuvieron lugar en la madrugada del día 12 de enero, cuando agentes de la Policía Nacional se encontraban realizando un servicio de seguridad ciudadana vestidos de paisano y en un vehículo oficial. En un momento dado, los agentes fueron comisionados por la Sala del 091 para que acudieran a la confluencia de la calle Traviesa con calle Cantina, donde al parecer dos individuos estaban forzando la puerta del bar 'El Ferroviario', según han indicado las fuentes a Europa Press. Los agentes se trasladaron hasta el lugar de los hechos y observaron a dos hombres saliendo del establecimiento, uno de ellos con una caja negra en sus manos y el segundo portando un martillo "de grandes dimensiones", por lo que les dieron el alto mientras se dirigían hacia ellos identificándose como policías nacionales. En ese momento, los sospechosos huyeron "a la carrera", aunque un agente logró coger por el brazo al individuo que portaba el martillo --que sí fue detenido--, quien para zafarse del policía le dio un "fuerte" martillazo en la mano derecha, no obstante lo cual fue reducido por el resto de agentes. El segundo individuo, de su lado, soltó la caja negra que llevaba, que resultó ser el cajón de la caja registradora del bar, la cual "estaba llena de monedas que quedaron esparcidas por el suelo", y salió "a la carrera" hacia el río Guadalquivir, tras lo que se tiró al agua y continuó "a nado" hacia la otra orilla en dirección al parque del Alamillo. Este hombre no ha sido localizado aún por la Policía, han añadido las mismas fuentes, que han precisado que los sospechosos entraron en el bar tras forzar la persiana metálica del establecimiento. De su lado, el agente agredido sufrió la fractura del quinto metacarpiano de la mano derecha, teniendo que ser operado. Por su parte, el detenido, identificado como Isidoro G.L. y que cuenta con 20 condenas y más de 40 detenciones anteriores, fue puesto en libertad el mismo día de los hechos, lo que ha sido calificado como una "vergüenza" por parte de la asociación de vecinos San Jerónimo-Alamillo. Así, el presidente de la asociación y abogado Ángel Bordas se personará en la causa para ejercer la acusación en nombre de los vecinos.