No es la primera vez que Andalucía ha sido una especie de campo de pruebas y de nacimiento de escenarios políticos que luego han condicionado el nacional. Sea en esta ocasión así o se trate de un "patio" diferente o con idiosincrasia propia, lo cierto es que unas elecciones donde pueden participar casi seis millones y medio suponen una macroencuesta real para testar determinados comportamientos políticos y detectar el nacimiento y el desarrollo de nuevas fuerzas políticas o el ocaso de otras.

Veamos algunas de las claves del momento así como las posibles consecuencias inmediatas que pueden conllevar los resultados de las elecciones de mañana domingo.

Los indecisos
No se trata tanto de la abstención como de ese 25 a 30 % de andaluces que en las numerosas encuestas que se han realizado aparecen como votantes que tienen dudas sobre a que formación respaldarán en las urnas. Todo indica que el mayor número de indecisos se podría encontrar entre ex votantes del PP que podrían dar el salto y coger la papeleta de Ciudadanos. Ahí, fundamentalmente, está la clave de un resultado digno o de hundimiento para el PP. Quienes procedentes del caladero socialista dudarán hasta mañana si migrarán su voto componen otro segmento, en teoría menor que el anterior, que puede crucial en el recuento final.

La abstención
Fenómeno distinto al anterior. La abstención nunca se sabe a quien perjudica o beneficia hasta que se produce y se analiza. En ella se podrían refugiar votantes desencantados por el PSOE y por el PP y que no se ilusionan con las nuevas opciones alterativas, Podemos y Ciudadanos. De la capacidad de enganche a ese sector de electorado tibio y frío en estos momentos, depende gran parte de las opciones de los mayoritarios.

Trasvase de votos tradicional a emergentes: Testar la fuerza de Podemos y la de C's
Andalucía puede ser el laboratorio de experimentación de voto a las nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos. Si Podemos no alcanza unos resultados que lo sitúen como segunda fuerza política, o al menos cerca de serlo, se habría demostrado que el partido de Pablo Iglesias es batible y que   los datos que reflejan las encuestas nacionales son susceptible de modificarse a la baja cuando de echar su papeleta en las urnas se trate. Si por el contrario obtuviera unos resultados amplios en la línea de lo expresado anteriormente, Pablo Iglesias habría dado un paso muy importante para consolidarse como alternativa real de gobierno

El voto urbano
El granero de votos del Partido Popular que le ha permitido ganar en las generales y autonómicas así como ostentar el poder en ayuntamientos de capitales, grandes ciudades y cinco diputaciones, proviene del voto urbano. Será importante el resultado de los comicios en dichos grandes municipios. Si los populares pierden votos en esas ciudades, su futuro para las próximas elecciones municipales pintará negro.

La candidata de Podemos,Teresa Rodriguez, y Pablo Iglesias



La remontada o no de IU atenazada por Podemos
También otro espacio de indecisos se hallaría en Izquierda Unida. Las encuestas indicaban que una parte considerable de fieles a IU en anteriores elecciones podrían apoyar a Podemos. Un cambio del sentido de voto de estos podría ser letal para una coalición que contaba con 12 escaños. La coalición de izquierdas y en concreto su líder, Antonio Maíllo, han ido de menos a más durante la campaña. Podrían haber parado la hemorragia y remontar en la fase final. Si es así un resultado entre 6 a 8 escaños sería un balón de oxígeno para IU e incluso ser decisivos.

UPyD y el futuro de Rosa Díez
Los datos hasta ahora conocidos indicaban que la formación magenta iba a continuar como extraparlamentaria. A pesar de la intensa campaña de su candidato, el abogado jerezano Martín de la Herrán apoyado diariamente por la propia Rosa Díez, tiene difícil la obtención de un acta de diputado. De conseguir representación aunque solo fuera el diputado por Málaga que lidera el propio Martín de la Herrán, podrían darse por satisfechos. En caso contrario, la batalla de Andalucía puede convertirse en la guerra de UPyD nacional -y el liderazgo de Díez cuestionado- contra la propia Rosa Díez por negarse a un acuerdo con Ciudadanos, formación que sería la causa másdirecta del hundimiento del partido magenta.

El PSOE-A y Susana Díaz se la juegan
Estas elecciones tienen mucha dimensión nacional en sus consecuencias. Para los socialistas andaluces el órdago lanzado por la presidenta Susana Díaz al romper el acuerdo con IU y convocar elecciones anticipadas es un arma de doble filo. Dependiendo del resultado tendrá su lectura y sus consecuencias. Lograr una mayoría holgada que permita a los socialistas gobernar con comodidad eligiendo socios parlamentarios, definitivos o puntuales, implicaría un triunfo y un rearme del partido. . Asimismo se reforzaría la imagen de Susana Díaz como política con talla de estadista.

Primarias de las municipales y autonómicas
Es consecuencia de lo anterior. Si una clara victoria socialista lleva aparejada también una importante derrota del PP, significaría dar varios pasos adelante para enfocar las próximas elecciones municipales en posición de gran ventaja. El gobierno de ayuntamientos importantes y diputaciones es el gran reducto donde se concentra el poder del PP en Andalucía. Para que los populares salgan bien de esta cita mirando al futuro inmediato local necesitarían obtener un resultado digno así como retener el voto urbano. Estas autonómicas pueden ser consideradas como las primarias de las elecciones municipales y regionales.



Málaga y Almería
En clave interprovincial tanto populares como socialistas miran con interés que ocurrirá en Málaga y Almería, fortalezas irreductibles desde hace años de la derecha. Distintas encuestas señalaban que los socialistas podrían revertir la situación. Está por ver. Retener o perder estos dos buques insignia es de especial importancia en los propios equilibrios internos del PP andaluz y del liderazgo de Moreno Bonilla.

Percepción de la supuesta y anunciada recuperación económica del país
Rajoy y el PP apostaron todo a que los mensajes de la anunciada recuperación económica iban a calar en la sociedad. Arriola y el equipo de estrategas de Génova 13 creían, y siguen creyendo, que el deterioro sufrido por el partido por las políticas de recortes sería paliado con un ultimo año con señales de que la recuperación está llegando y que la crisis ha acabado. Si eso no es percibido por los electores andaluces y traducido en votos, la estrategia se viene abajo e indicaría que el PP corre el riesgo de que los electores del resto de España tengan la misma percepción negativa y lo demuestren en las elecciones municipales de mayo y en las generales posiblemente de noviembre.