Ha esperado a tomar su decisión apenas 24 horas desde que Susana Díaz jurara su cargo como presidenta de la Junta. José Antonio Griñán ha registrado este lunes su renuncia al escaño de senador autonómico por Andalucía, cuatro días después de que Susana Díaz fuera elegida presidenta de la Junta de Andalucía con el apoyo de Ciudadanos, que ha pedido reiteradamente la dimisión de Griñán y de Manuel Chaves por el caso ERE y como medida de regeneración democrática. Fuentes del Senado han explicado a Europa Press que la renuncia ha sido registrada ante el Parlamento de Andalucía, el que eligió a Griñán como senador autonómico, y que la documentación ha sido remitida a la Cámara Alta este lunes. Aunque la presidenta andaluza ha calificado este lunes como "decisión personal" la renuncia del expresidente, es obvio que su decisión está vinculada a las exigencias planteadas en su día por Ciudadanos y Podemos para facilitar la investidura de Díaz. Fue en el contexto de aquellas negociaciones cuando Griñán tomó la iniciativa y anunció que no optaría a renovar su acta de senador, aunque algunas fuentes apuntaron en su momento que, en realidad, se vio forzado a hacerlo porque la intención del PSOE era no respaldar su renovación como senador. Sea como fuere, Ciudadanos y Podemos reclamaban, como se recordará, que tanto él como Manuel Chaves abandonaran sus escaños por estar imputados provisionalmente ante el Supremo. Chaves no se ha marchado, pero ha dicho que este será su último mandato, mientras que Susana Díaz se ha comprometido públicamente a exigirle el acta de diputado si el instructor del caso de los ERE en el Supremo confirma su imputación, ahora provisional. El dirigente socialista llegó a la institución en septiembre de 2013, tras haber dimitido en agosto como presidente de la Junta y dejar el cargo en manos de Susana Díaz. Tenía que ser sustituido o renovado como senador autonómico en las próximas semanas y podía haber permanecido en el escaño hasta entonces, puesto que no se pierde la condición de senador hasta que no llega un sustituto o se es reelegido por el parlamento de turno, en este caso, el andaluz. De hecho, permanecen en sus puestos el resto de autonómicos elegidos como Griñán en la pasada legislatura andaluza: Javier Arenas, Catalina García Carrasco, Juan Manuel Moreno y María Rosario Soto, por el PP; Fuensanta Coves y María del Mar Moreno, por el PSOE, y José Manuel Mariscal, de IU. Todos ellos mantendrán el escaño hasta que, en los próximos días o semanas, el Parlamento autonómico elegido el pasado 22 de marzo decida a sus representantes en el Senado. DECLARACIÓN EN EL SUPREMO José Antonio Griñán ha mantenido su actividad parlamentaria hasta la semana pasada, en la que asistió al Pleno ordinario. Ya había dejado claro que no tenía intención de continuar en el cargo y que no quería ser un "obstáculo" para la investidura de Susana Díaz como presidenta de Andalucía, según declaró a El País. Esta elección tuvo lugar el pasado jueves y ayer domingo la dirigente socialista tomó posesión de su cargo. El partido que ha facilitado que el PSOE siga gobernando la Junta, Ciudadanos, hizo de la dimisión de Griñán y Chaves un caballo de batalla y llegó incluso a afirmar meses atrás que votaría contra la investidura de Susana Díaz si ambos no dimitían. Los dos expresidentes autonómicos declararon en el Tribunal Supremo el pasado mes de abril por una presunta responsabilidad en los ERE fraudulentos concedidos por la Junta de Andalucía. LA CARTA DE RENUNCIA El hasta ahora senador pidió por carta a la secretaria del PSOE-A y presidenta de la Junta, Susana Díaz, no ser renovado en el cargo de senador por designación autonómica para "no servir de excusa" a quienes utilizan su continuidad en la vida política como una forma de "no tener que explicar" su propia situación. La misiva, hecha pública este lunes por fuentes cercanas a Griñán, está fechada el 10 de abril, después de que el expresidente declarase en el Tribunal Supremo como imputado en el caso de los ERE y en esa fecha fue enviada a Díaz junto con un correo electrónico en el que explicaba que le "gustaría" que la carta pudiera difundirse aquel mismo día. Dos meses después, el 7 de junio, Griñán volvió a escribir a Díaz otro correo electrónico en el que, además de adjuntarle la misma carta vuelve a manifestar su "disposición absoluta e incondicionada" a renunciar al escaño en la Cámara alta en el "momento" en el que la líder de los socialistas andaluces juzgue "conveniente" y "antes de que se produzca la elección de senadores por la Comunidad Autónoma en la actual legislatura". "A pesar de tus deseos, quiero pedirte que no me renovéis en el cargo de senador, en el próximo pleno que ha de tomar la decisión. Lo hago después de haber tenido la oportunidad de declarar voluntariamente en sede judicial. Que no me renovéis ni siquiera para los seis meses que restan de legislatura, porque no quiero servir de excusa para quienes, como he dicho, las buscan en cualquier circunstancia para así no tener que explicar su posición política", escribió el expresidente en la carta.