Más de cuatro horas ha durado la declaración del expresidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán en el Tribunal Supremo, imputado por el fraude en las adjudicaciones de ayudas de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) en Andalucía, informa Guillermo Guzmán. Griñán se ha descargado de toda culpa sobre cualquier irregularidad producida por los presuntos ERE fraudulentos. Y sus explicaciones han sido muy largas y técnicas al tiempo que pasaba la responsabilidad a sus consejeros y sus subordinados, según fuentes presentes en el interrogatorio. A la salida del tribunal se ha mostrado "muy satisfecho" por haber declarado en sede judicial, "tres años después de haberlo hecho en una comisión de investigación. "Manifiesto mi rechazo a todas las acciones irregulares que se han producido en la ejecución de una partida presupuestaria", ha declarado, descargándose de responsabilidad ya que, según ha dicho, en ningún momento dependió de él la ejecución de los presupuestos o "la fiscalización de otras consejerías". Preguntado sobre la existencia de un gran plan en la Junta de Andalucía para manejar el fraude, Griñán ha asegurado que no hubo "un gran plan, pero hubo un gran fraude y eso significa que alguno de los controles pudieron fallar". Antes de subirse al coche para marcharse, ha calificado de "calvario" la situación vivida, que ha descrito como "mala" tanto para él como para su familia. Ha reiterado, además, su confianza en la justicia y ha presumido de hacer frente a sus "responsabilidades políticas.
 UNA DECLARACIÓN MUY TÉCNICA
Tan larga, técnica y detallada ha sido su exposición y contestaciones a las preguntas, que el magistrado instructor, Alberto Jorge Barreiro, se ha visto obligado a parar en varias ocasiones la declaración para pedir explicaciones. La declaración, que ha sido grabada, será visionada ahora para lograr una transcripción fiel. Griñán ha basado su declaración en un eje central: la cuestión presupuestaria está separada de la cuestión del gasto. Como presidente de la Junta tenía responsabilidad sobre el presupuesto, pero no sobre cómo se gastaba ese dinero después. De este modo, señala -sin decirlo de forma explícita- a otras consejerías y subordinados, que sí tenían competencias sobre el gasto. Acerca de los informes que pudo haber recibido, Griñán asegura que nunca recibió ningún informe de actuaciones -que indicaran un problema concreto y una solución- y que desconoce si existieron informes de la intervención, ya que no era a él a quién tenían que llegar. Griñán ha admitido en su declaración que dimitió para no perjudicar a su partido y a la Junta de Andalucía por el caso, aunque en le momento de dimitir, en julio de 2013, no admitió de manera explícita que su responsabilidad en el cso de los ERE era la razón. Para seguir leyendo: publico.es