Como decía el torero, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Aun así, la legislación electoral y las rígidas normativas que limitan el margen de autonomía de las televisiones públicas en campaña obligan una vez más a intentarlo. A intentar lo imposible: que un encuentro con siete participantes y con un férreo orden de intervención de cada uno de ellos y de duración de sus intervenciones pueda convertirse en un debate político. Y que además interese al público. Si el debate a tres de la noche anterior en Canal Sur no llegó al 11 por ciento de la audiencia que en esos momentos estaba viendo la televisión, el de anoche a siete no debió aproximarse ni de lejos a los dos dígitos de 'share'. En términos políticos, el debate podía tener sentido y justificación pero en términos televisivos era una pura extravagancia que sólo enganchó a la pantalla a los muy fans de la política o de cada partido en particular. En las horas privas al debate sí hubo, en cambio, debate a propósito de la decisión de Podemos de no enviar a su número uno al plató de Canal Sur. Los candidatos a la Presidencia de la Junta de PSOE-A, Susana Díaz, e IULV-CA, Antonio Maíllo, criticaron que no participara en el debate múltiple la RTVA, llegando, algo exageradamente, a comparar su ausencia con la del por entonces líder del PP-A, Javier Arenas, en la última campaña electoral. RODRÍGUEZ Y RODRÍGUEZ La candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta, Teresa Rodríguez, no tardó en responder a sus adversarios defendiendo en Twitter que la formación 'morada' tendrá una "representación de lujo" con el número dos por Cádiz, Jesús Rodríguez. "Esta noche, representación de lujo en el debate de Canal Sur, con la presencia del compañero Jesús Rodríguez", ha defendido la candidata de Podemos a San Telmo, que protagonizaría a la misma hora un "debate con ciudadanos" durante un acto público de campaña en la ciudad de Jaén. Por su parte, el otro Rodríguez, Jesús, adealntaba en la misma red social que iba a aprovechar su participación en el debate de Canal Sur Televisión para mostrar las "propuestas" y el "programa valiente que traerán el cambio a Andalucía". REPROCHE DE ANTONIO JESÚS RUIZ Pero ese ruido previo no se trasladó luego al plató. El debate 'a siete' pasó finalmente de puntillas por la ausencia de Teresa Rodríguez. La única referencia la protagonizaba el candidato del PA, Antonio Jesús Ruiz, que le ha reprochado haber "dejado tirados a los andaluces" cuando se presenta como "alternativa". Tras el debate entre los candidatos de las tres formaciones con representación parlamentaria, Canal Sur Televisión ofrecía una versión ampliada a UPyD, PA, Podemos y Ciudadanos (C's), en la que sólo ha repetido el coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo, y que se ha visto muy encorsetada por los sucesivos turnos de un minuto para cada uno de los intervinientes. Los líderes hicieron lo que pudieron, pero realmente no era mucho lo que podían hacer para atraer la atención de los espectadores. Moderado por el periodista Rafael Fernández, al igual que ocurriera en el choque a tres de 24 horas antes, el debate ha alcanzado su mayor intensidad en el bloque relativo a corrupción, durante el que el resto de formaciones han reprochado a PP y PSOE el acuerdo alcanzado en el último pleno del Parlamento de la legislatura para el "blindaje" de la Cámara de Cuentas hasta 2017. El candidato de UPyD, Martín de la Herrán, que ha anunciado que pedirá a la Mesa del Parlamento renunciar al sueldo de diputado si obtiene escaño, ha protagonizado además la anécdota del debate con un reparto personalizado de notas de un ranking de Transparencia Internacional al resto de participantes, en las que su formación resulta la mejor parada con un 9, por un 6 de IU y suspensos para el resto de formaciones, con PSOE y C's a la cola con un 3. PODEMOS ELUDE EL CHOQUE El representante de Podemos, Jesús Rodríguez, y el candidato de C's, Juan Marín, han procurado evitar el 'cuerpo a cuerpo' con otras formaciones durante el debate, en el que han realizado principalmente posicionamientos genéricos sin responder a acusaciones directas como las realizadas por el andalucista Antonio Jesús Ruiz, que ha denunciado que sus propuestas de aplicar el principio de ordinalidad supondría 1.000 millones menos para Andalucía. Carlos Rojas (PP-A) y Mario Jiménez (PSOE-A) han reproducido en buena medida los argumentos del debate de la víspera entre Juanma Moreno y Susana Díaz, sin apenas referencias al resto de formaciones, al punto que el popular ha llegado a preguntar al socialista si es que "se quiere ir con Susana Díaz a Madrid". Entre tanto, Antonio Maíllo (IULV-CA) ha dirigido la mayor parte de sus críticas a socialistas y populares, informa Europa Press. LOS 3.000 MILLONES DE FRAUDE Como ya ocurriera en el debate 'a tres' del lunes, los bloques dedicados a transparencia y corrupción han sido los que han provocado un debate más intenso, iniciado con la acusación de Rojas (PP-A) al "bipartito" PSOE-IU de haber generado un "fraude de 3.000 millones de euros" y a los socialistas por el "aforamiento exprés" de exconsejeros señalados por la Justicia, ante lo que Jiménez (PSOE-A) ha reclamado un compromiso general de "cero imputados" en listas electorales y de "expulsar a todos los corruptos" y Maíllo ha reivindicado que ha habido "cero corrupción con IULV-CA" en el Gobierno andaluz. Frente a ello, De la Herrán ha defendido que "la corrupción se combate en los tribunales" y que UPyD es la única fuerza que lo ha hecho tanto en los casos ERE, UGT y fondos de formación como en el "enchufazo de la Cámara de Cuentas, una forma de corrupción que llevamos ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía". Por su parte, Ruiz ha subrayado el compromiso del PA por conseguir "cero aforados" porque considera que "nadie puede parapetarse en un escaño frente a juzgados que investigan casos de corrupción", algo en lo que ha coincidido Rodríguez (Podemos), que ha advertido sobre la necesidad de acabar con que los cargos públicos se conviertan en "salvoconductos para la impunidad". A su juicio, otras medidas para "revertir la actual corrupción crónica" serían la limitación de mandatos y sueldos, la prohibición de las puertas giratorias y la revocabilidad de los cargos públicos. NO SOLO EN LOS JUZGADOS A este respecto, Marín (C's) ha defendido que la lucha contra la corrupción no se plantea "sólo en los juzgados", sino con medidas dentro de los partidos, y ha marcado "líneas rojas" como que los imputados deben abandonar las filas del partido para defenderse en los tribunales o la responsabilidad subsidiaria de la formación en casos de corrupción. Pese a que el tono general del debate ha sido contenido y no se han registrado rifirrafes significativos, sí se han registrado cruces de alusiones entre las nuevas formaciones. Así, De la Herrán ha reivindicado en varias ocasiones que UPyD lleva "muchos años trabajando en Andalucía y no acabamos de llegar", en clara referencia a Podemos y a C's, partido al que ha emplazado a aclarar si apoya garantizar la atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles.