¿De quién es Somonte? De quien la trabaja, proclaman airados quienes han sido sus ocupantes efectivos pero ilegales desde hace cuatro años. De todos los andaluces, responde la Junta de Andalucía esgrimiendo la propiedad pública de la misma. El nombre de Somonte ha salido de nuevo a la luz pública tras el desalojo el pasado día 2 de los 17 jornaleros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) que venían trabajando en ella desde que decidieron ocuparla en marzo del año 2012. “Llevamos cuatro años labrando estas tierras con nuevos cultivos, una huerta que nos permite al menos no pasar hambre y lo único que queremos es vivir de una finca que estaba vacía y que la Junta tenía abandonada”, apunta a andalucesdiario.es José Caballero, secretario de organización del SAT y presidente de la cooperativa Somonte Libre. El Sindicato Andaluz de Trabajadores anunció el pasado domingo su intención de reocupar la finca después de ese desalojo de hace diez días ordenado por la justicia y ejecutado por más de 70 agentes de la Guardia Civil. UNA INVERSIÓN PROPIA DE 50.000 EUROS Desde el año 2012, Somonte ha estado ocupada por miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores que aseguran haber partido de cero para labrar una tierra que en su opinión podía dar pan y trabajo a los jornaleros de esta comarca de la Vega del Guadalquivir, cuya tasa de paro ronda el 50 por ciento. “Sin ningún tipo de subvención, al haber producido nosotros la ocupación, las cuatro familias que vivimos en Somonte hemos tenido que comprar nuestro propio tractor, cinco o seis aperos o un remolque y con lo que cogemos intentamos invertir en lo más prioritario. Nadie nos ha ayudado”. Mientras tanto, la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Carmen Ortiz, declaraba el pasado lunes que ante la ocupación "ilegal" el Gobierno autonómico iba a defender la "legalidad" y el "cumplimiento de los acuerdos" establecidos. "No hay otra posición por parte de la Junta de Andalucía", zanjaba Ortiz.
Efectivos de la Guardia Civil, preparados para el desalojo, el pasado día 2. Efectivos de la Guardia Civil, preparados para el desalojo, el pasado día 2.

En el extremo contrario se sitúa Podemos. La secretaria general del partido en Andalucía, Teresa Rodríguez, criticaba el desalojo y apelaba a la necesidad de "llegar a un acuerdo entre las familias, los ayuntamientos de la zona, las cooperativas, los productores y la Junta de Andalucía para la cesión de esas tierras para su cultivo por parte de desempleados de la comarca". Desde el inicio de la ocupación ilegal, los jornaleros de Somonte decidieron montar la cooperativa 'Somonte Libre', que entró en funcionamiento a los pocos meses de su llegada. “Hasta el momento hemos invertido casi 50.000 euros para poner en activo unas tierras que no tenían ninguna productividad”, asegura Caballero. Hoy en la huerta se cultivan alcachofas, pimientos, cebollas, ajos, tomates y patatas, productos todos ellos que pueden vender en los mercados de pueblos colindantes y entre los vecinos de Palma del Río. 400 HECTÁREAS SEMBRADAS La labor de los jornaleros de Somonte ha permitido que sus 400 hectáreas estén actualmente sembradas en su totalidad. “La Junta disponía de casi 20.000 hectáreas de tierra pública que mediante procedimientos de subasta han ido pasando paulatinamente a manos de especuladores y terratenientes que las usaban para cultivos con transgénicos, biodiesel o para beneficiarse de las ayudas europeas”, asegura Caballero. Los cooperativistas de Somonte Libre habían pedido una reunión con la consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Carmen Ortiz, quien les denegado, hasta el momento, la cita. “La única pregunta que le queremos hacer a esta señora es dónde están los 800.000 euros que creemos que les han llegado de la Política Agraria Común (PAC) para esta finca. ¿Qué han hecho con esos 200.000 euros anuales que debían de ser destinados a Somonte?”, pregunta Caballero. DEVOLUCIÓN DE LAS AYUDAS A EUROPA Interpelada por este periódico, la Consejería de Agricultura argumenta que la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía ha recibido ayudas de la PAC en la finca Somonte hasta 2015, pero “el organismo pagador en el ámbito de sus controles, detectó que el solicitante de la ayuda no estaba haciendo uso de la finca, por lo que el pasado 16 de mayo inició los trámites para la recuperación de los pagos recibidos”. La Junta no está dispuesta a legitimar ante la Unión Europea una ocupación y explotación de la finca que considera ilegales. Por ello, el dinero recibido de Bruselas para inversión en las tierras, “un total de 400.658,69 euros” ha tenido que ser de nuevo devuelto a la PAC. “BENEFICIOS” DE LA OCUPACIÓN Somonte no estaba cultivada ni dando empleo alguno, tras la llegada en 2012 de los jornaleros, recuerdan estos. Un solo guarda se encontraba en estos terrenos en proceso de venta por subasta por parte de la Junta. Caballero alega indignado que “si hubiera habido un verdadero acuerdo entre la administración y la cooperativa 'Somonte Libre' se hubiera podido invertir el dinero previsto en las tierras”, ya que, según cálculos de expertos a los que aluden los ocupantes, el cultivo de 100 hectáreas en Somonte a pleno rendimiento daría trabajo a casi 150 familias jornaleras de Palma del Río, que se encuentran en una situación de carestía y verdadera desesperación. “Nosotros queremos que no cambie la titularidad pública porque solo queremos labrar la tierra y que se invierta el dinero que Europa da para crear empleo digno”, señala Caballero. Ninguno de ellos olvida aquel 4 de marzo de 2012, cuando cientos de jornaleros se acercaron para ocupar una tierra que no querían en propiedad pero que podía ser suya. Hoy, cuatro años después de aquella acción, el SAT destaca sus logros: “Se ha instalado un gallinero, se han realizado obras de mejora de las instalaciones de riego (aunque la finca es de secano, existe un pozo que da agua al huerto que ocupa unas seis hectáreas) y se ha labrado la totalidad de la tierra, aparte de las obras de adecentamiento y cuidado de los caminos y edificaciones”. Aparte del uso social de la tierra, la ocupación de Somonte ha sido, en definitiva, una vía de supervivencia para estos jornaleros que buscan un trabajo permanente que su comarca no les da.