Sorprende ver al actual alcalde de Guilena, Lorenzo Medina, explicar en Canal Sur que fue el primer sorprendido de que un concejal electo por Guillena Sí Puede (candidatura con militantes de Podemos) le votara como alcalde en la investidura. Sorprende mucho tanta sorpresa porque la silla de Javier Pisonero (así se llama el tránsfuga), como se puede ver en los vídeos subidos a las redes sociales, en el día de la votación estaba en primera línea de la bancada socialista. También sorprende el dispositivo policial que había dispuesto, así como otras cuestiones que tienen que ver con un pleno muy bien preparado (el aforo de la Casa de la Cultura donde se realizó se completó en poco tiempo de militantes del PSOE que sabían la hora de apertura de puertas). También sorprende que ayer este mismo alcalde saliera a repartir una explicación de dos páginas, donde viene a decir que lo que ha pasado es culpa de los otros partidos que iban a pactar con el PP. Sorprende también que todos terminaran ayer en la pedanía donde vive el tránsfuga, acompañándolo personalmente ante un pueblo movilizado contra la corrupción. Pero todo el PSOE dice “Ese tránsfuga no es mío”. Lorenzo Medina con su aceptación de un voto tránsfuga ha provocado la ruptura democrática de su municipio y ha violentado con este hecho la paz social que pudiera tener cualquier pueblo con cultura democrática. Pero esto no es nuevo, viene de atrás. El transfuguismo y su correspondiente corrupción vienen de lejos. Incluso algún concejal de los actuales ya viene de ese mundo oscuro de la compra-venta de voluntades en mesa de camilla. Pero sin duda, así lo dice la gente en el pueblo, el padre de este político es Justo Padilla, conocido no sólo porque en vida se puso una avenida (ni Jesús Gil lo hizo en Marbella) si no porque ha ido a la cárcel por corrupción. El relato de la “democracia” en Guillena está plagado de casos oscuros donde personas abandonan partidos y se pasan a otros, como si esto fuera un juego de sillas…o más bien, de sillones. Es curioso que no hayan permitido gobernar a la oposición ni siquiera unos meses, pues la moción de censura (legal y legítima, por cierto) podría haberse hecho contra el alcalde de IU si hiciera políticas de derecha. Pero no quieren soltar ni un segundo el ayuntamiento. Algún funcionario precisamente asegura en privado que la cuestión de la auditoría que pide la oposición es el meollo del asunto. También que Guillena tiene un control férreo sobre la mancomunidad y una planta de residuos donde hay muchos cargos de libre designación: tan sólo hay que mirar la hemeroteca para ver que es precisamente donde se refugian excargos ligados a procesos especulativos o directamente implicados en corrupción PODEMOS SE LAVA LAS MANOS Teresa Rodríguez ayer hizo unas declaraciones exculpando a Podemos de la actitud de Javier Pisonero. Lo que pasa es que los jóvenes de ese grupo político, que se consideran de Podemos (desconozco su afiliación, pues el mismo Podemos tiene una estructura muy flexible en esta cuestión), han visto cómo por mantener el poder como sea el PSOE ha aceptado el voto de un tránsfuga. Ahora ha surgido una plataforma de vecinos y partidos precisamente para trabajar una línea de investigación judicial que pueda aportar luz en relación a si ha habido soborno o compra de voto. Pero también con una clara línea de trabajo social de denuncia, como decía un joven del pueblo: “El robo más grande que nos han hecho en 30 años, ese tío no es de los nuestros”. Así que Podemos también dice “Ese tránsfuga no es mío”. En opinión de muchos la vieja guardia del PSOE tiene la idea de que esto se olvida en unos meses, pero sería porque no han entendido el cambio que ha habido en Andalucía y el Estado español, desde le 15M y ya desde el 24M. La gente está harta de corrupción y hay una generación que no vive de las instituciones, que no son políticos profesionales que no han conocido otro empleo. Una juventud desempleada y preparada, a la vez, que va a mantener una batalla contra estas prácticas antidemocráticas. Si no ¿por qué Guillena sale en la tele a nivel nacional por este caso? Evidentemente porque es un tema fundamental, la ciudadanía está harta de caciques gobernando pueblos y organizaciones a su antojo. La paz social que ha violentado el tránsfuga y aquellos que aceptaron su voto tiene toda la pinta de que va a generar un nuevo escenario político y social en el pueblo sevillano. VOCES CRÍTICAS Si la derecha española va a hacer buena a la venezolana, el PSOE de Guillena va a hacer bueno al PP. Hay voces críticas en el pueblo dentro del propio bloque del PSOE, pues no ven bien una actitud antidemocrática, pero parece que no se va a enfriar la cosa en este pueblo sevillano que fue conocido en toda Europa por su lucha por la memoria histórica, con la exhumación de las mujeres llamadas 17 Rosas de Guillena, pero que ahora empieza a ser conocido por una historia que viene de lejos, también de otras formas de asesinar la democracia, y que también habrá que desenterrar. El problema es que pensamos que Javier Pisonero es un simple tránsfuga, y no, es el tránsfuga de todos y todas, cuando seamos capaces de ver que es un problema colectivo seguramente no solamente tendrá que dejar su acta, sino que también se habrá cambiado la forma de ver y entender la democracia. Hay que luchar por la democracia, por un cambio desde ya de las prácticas no transparentes y antidemocráticas. Así que, por mucho que nos duela: 'Javier Pisonero eres nuestro tránsfuga'.