Ver su fotografía ya sobrecoge. Todas esas costillas a la vista recuerdan a los prisioneros de los campos de concentración. De hecho, el animal estaba a punto de morir, según los servicios veterinarios. Por fortuna, la Policía Local de Sevilla ha rescatado al rescatado al perro, de raza bóxer, y ha puesto a disposición judicial a los propietarios, al ser alertados por los vecinos de la situación del animal, que permanecía en el patio trasero de una vivienda de Torrepalma. Según un comunicado de la Policía Local adscrita a la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, la patrulla que se desplazó hasta la vivienda comprobó la situación del can y solicitó el informe del veterinario municipal de guardia, que diagnosticó el estado de malnutrición con riesgo vital. Por ese motivo, los agentes rescataron al animal e iniciaron las correspondientes diligencias por las que han sido imputadas dos personas como presuntos autores de un delito relativo a la flora, la fauna y animales domésticos. Tras su paso por el Centro Municipal Zoosanitario 'Ignacio Vázquez Muñoz', el animal fue acogido por la Asociación de Ayuda y Defensa Natural (Ayandena), que lo bautizó con el nombre de 'Lamu', y ya ha completado su rehabilitación y tramitado la adopción que ha suscrito una familia residente en una localidad italiana. Desde la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores se ha destacado la colaboración ciudadana como la clave para resolución de este caso, así como el "especial trato" dado al animal por parte de los funcionarios municipales, sin dejar de lado el papel del colectivo que ha permitido dar una nueva familia a 'Lamu'. Las organizaciones más combativas vienen reclamando desde hace tiempo un endurecimiento de las penas por maltratar a los animales. En opinión del Partido Animalista, la última reforma fuevuna nueva oportunidad perdida ya que la pena máxima por provocar la muerte a un animal, al ser inferior a los dos años, no supone el ingreso en prisión de quienes carezcan de antecedentes penales.