La Consejera de Presidencia e Igualdad de la Junta de Andalucía, coincidiendo con el Días de Andalucía, ha realizado una entrevista en "La Voz de Almería" donde analiza distintos aspectos de la actualidad política andaluza

¿Cuál ha sido el gran logro de estos treinta y tres años de autonomía andaluza? O, de otra manera, ¿cómo cree que deberíamos celebrar los ciudadanos andaluces una efemérides como la del 28F?
Los logros han sido muchos. La Andalucía de hoy nada tiene que ver con la de hace 33 años. Hemos ganado en derechos y, por supuesto, en desarrollo, en más y mejores infraestructuras y servicios; pero creo, fundamentalmente, que uno de los principales logros de la autonomía andaluza ha sido la igualdad. Aquel 28-F de 1980, como antes el 4 de Diciembre de 1997, los andaluces reclamábamos una autonomía plena, que nos sacara de la marginalidad en la que estaba sumida esta tierra, pero sobre todo reivindicamos igualdad, social y territorial. Igualdad de Andalucía con el resto de comunidades e igualdad, también, entre nosotros mismos. Y lo conseguimos: nos sacó del pasado y nos puso en las puertas del futuro. Y digo más, para Andalucía y también para España.

Jugamos un papel importante y determinante en el proceso autonómico, en la vertebración de este país, de hecho frenamos la España de dos velocidades, y conseguimos, gracias a nuestra autonomía y a nuestro nivel de autogobierno, la vertebración de Andalucía.

El 28-F es el Día de todos los andaluces y andaluzas, sin distinción. Un día de encuentro y para revivir, desde el orgullo andaluz, una jornada histórica que cambió el rumbo de esta tierra y el del propio país. Un día, además, para recuperar el espíritu reivindicativo de aquella fecha, repito, histórica. Y pensar que, como entonces, la política es la mejor herramienta para intentar cambiar las cosas.

Vivimos tiempos difíciles. Atravesamos una dura crisis que está afectado a miles de familias. Por eso, hoy más que nunca, tenemos que mantener vivo ese espíritu reivindicativo, de lucha por una justicia social y para que nadie se quede en el camino. Como entonces, hoy todos tenemos que aunar esfuerzos y remar en la misma dirección para superar las dificultades.

¿En qué debe contribuir la autonomía en los próximos años para superar la actual situación de crisis y para retomar la senda de la modernización y el crecimiento?
La autonomía, nuestro nivel de autogobierno, nos permite recorrer nuestro propio camino y marcar diferencias. Y en ese camino, Andalucía, el Gobierno de la Junta de Andalucía, tiene muy claro que hay una cosa principalmente y ésa es la creación de empleo. El paro es hoy, como en el resto del país, nuestro gran problema, por eso es nuestra gran preocupación. Y por eso, precisamente también desde el primer momento, el Gobierno de Griñán se puso manos a la obra y antes de que cumpliera los primeros 100 días se presentó un primer Plan de Choque por el Empleo. Desde entonces no hemos dejado de trabajar y han sido muchas las medidas que se han ido arbitrando para luchar contra esta crisis, para que cuando ésta llegue a su fin nos coja preparados. Para eso sirve el autogobierno, para decidir las prioridades y orientar los esfuerzos y recursos.

"Empleo, empleo y empleo, ésa es la mejor vía para salir de la crisis", y no centrarnos sólo, como está haciendo el Gobierno del PP, en recortes, recortes y recortes. La crisis, además, no puede servir de excusa ni de coartada para llevarse por delante todo lo que hemos conseguido con tanto esfuerzo a lo largo de estos años.

El gran problema siempre es el económico, la financiación. El actual Estatuto consagra el máximo de competencias, pero ¿cómo garantizar la sostenibilidad de ese sistema competencial?
Con una distribución de recursos entre administraciones, incluido el déficit, que atienda a las competencias de cada una, es decir, con una financiación justa y con un sistema de más corresponsabilidad y cooperación entre administración central y autonómicas. Hoy por hoy la aplicación del sistema de financiación perjudica claramente a Andalucía, por eso reivindicamos una aplicación justa, la que merece Andalucía que, no lo olvidemos, es la Comunidad más poblada de España.

Hay que aplicar correctamente el sistema de financiación porque tal y como se aplica en la actualidad alimenta las desigualdades y debilita la cohesión como país.

A las autonomías se les ha señalado en estos tiempos como principales responsables del déficit público que atenaza a las arcas del Estado. ¿Qué respuesta le merece?
Que las autonomías no son las culpables de la crisis. Que las autonomías ni malgastamos ni despilfarramos, como algunos quieren hacer creer intencionadamente en un discurso falso y vacío. Sino todo lo contrario. Las autonomías destinamos casi el 80 por ciento de nuestro presupuesto a gasto social. Mantenemos la sanidad, la educación y la protección social. Mantenemos el Estado del Bienestar, ése que algunos quieren desmantelar ahora y que desde Andalucía nos oponemos a ese desmantelamiento. Recortar en autonomía, y también en municipalismo, es recortar en Estado del Bienestar. Y ése no es nuestro camino. Ése no es el camino que queremos recorrer los andaluces y andaluzas.

"Sólo con recortes no llegamos a buen puerto, ya que asfixiamos el consumo; la austeridad a ultranza es el camino equivocado. Foto de "La Voz de Almería" "Sólo con recortes no llegamos a buen puerto, ya que asfixiamos el consumo; la austeridad a ultranza es el camino equivocado. Foto de "La Voz de Almería"



No tiene sentido decir que las comunidades autónomas son las culpables del déficit si su déficit permitido este año es del 1,5 por ciento mientras que el del Gobierno central se reserva para él el 4,5 por ciento, justo el triple.

¿Dónde coloca a día de hoy el Gobierno andaluz las prioridades en el gasto, el ahorro y el recorte? Dicho de otra manera, ¿cuáles son los objetivos irrenunciables para Andalucía?
Lo decía antes, sólo con recortes no llegamos a buen puerto, ya que asfixiamos el consumo; los recortes y la austeridad a ultranza es el camino equivocado. Y lo decía antes, también, no estamos dispuestos a renunciar al Estado del Bienestar. Junto al empleo, como objetivo principal, la defensa de la educación y la sanidad públicas es otra de nuestras líneas rojas. No renunciamos a ellas. Son pilares fundamentales de nuestra acción de gobierno, como la protección social. Queremos salir de la crisis sin que nadie se quede atrás. Y son miles las familias que lo están pasando mal. Por eso, hoy más que nunca, apostamos por la política social.

Algunas de las últimas decisiones del Gobierno (léase recortes, congelación de convocatorias de empleo público etc) han limitado de hecho la capacidad de las comunidades autónomas para su autogobierno. ¿Teme que el movimiento de recentralización que se está manifestando en algunos órdenes vaya a más?

Ese movimiento que menciona es especialmente peligroso, muy peligroso. Y aquí en Andalucía estamos sintiendo especialmente inexplicables ataques a nuestro autogobierno. El último, el tercer recurso contra la subasta de fármacos que ha planteado el Gobierno de Rajoy. Igual podíamos hablar de las medidas coercitivas en educación, como la ratio por alumnos o el incremento del número de horas… Son sólo algunos ejemplos.

No estamos dispuestos a dar ni un paso atrás en autogobierno. Ni uno. Si algo hay que modificar del estado de las autonomías, si en algo hay que actualizarlo, de hecho, es que camine, precisamente, hacia una descentralización efectiva. No al revés. Nunca al revés.

¿Cómo ve la Andalucía de los próximos diez años?
Con esperanza e ilusión en el futuro. Es cierto que no atravesamos los mejores momentos. Que vivimos días de dificultad. Pero Andalucía tiene demostrada su capacidad de superación y estoy segura que sabrá salir de la crisis reforzada. Tenemos potencial y muchos recursos para enfrentarnos al reto de mirar con confianza a un nuevo horizonte.
Y tenemos, sobre todo, a los andaluces, una fuerza a la que, cuando le dan la oportunidad, no hay quien la pare.