La juez suplente del Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla ha ordenado este viernes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de F.M.S., el hombre de 46 años detenido por presunta agresión sexual y homicidio sobre una joven de 31 años que había ingerido medicamentos en el parque de María Luisa, para intentar acabar con su propia vida. Los agentes del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional le han puesto a disposición judicial en torno a las 09,45 horas de esta mañana, toda vez que la juez suplente le ha tomado declaración sobre las 11,30 horas. Su comparecencia ha sido breve, unos 20 minutos aproximadamente, en los que F.M.S. habría admitido que la noche del 23 al 24 de febrero mantuvo relaciones sexuales con la fallecida, aunque defendiendo que con el "consentimiento" de la misma. Mientras el detenido habría asegurado que tras el acto sexual dejó a la fallecida en buena estado de salud y consciente, la Policía Nacional sostiene que la joven falleció como consecuencia de la "importante pérdida de sangre" sufrida por una agresión y no por los efectos de los barbitúricos ingeridos con la intención de acabar con su propia vida. Después de oírle, la juez suplente del Juzgado de Instrucción número 16 ha ordenado su ingreso en prisión provisional y sin fianza, atribuyéndole los delitos de agresión sexual y de homicidio, según han informado fuentes del caso, indicando además que a priori el caso no será conducido por el procedimiento para las causas ante el Tribunal del Jurado. F.M.S, de 46 años, cuenta con antecedentes policiales por episodios de violencia de género sobre su pareja, si bien la misma habría retirado después las denuncias. MUERTE EN EL PARQUE DE MARÍA LUISA Recordemos que el cuerpo sin vida de la joven fue hallado en la mañana del día 24 de febrero por un viandante que paseaba por el mencionado parque a primera hora de la día. Una vez recibido el aviso, las unidades de la Policía Nacional especializadas en este tipo de casos se personaron inmediatamente en el lugar, comprobando que el cuerpo de la joven presentaba signos de agresión sexual, extremo corroborado por la prueba de autopsia. La investigación llevada a cabo por el Grupo de Homicidios permitió averiguar que en la noche del día 23 de febrero, la víctima se dirigió andando hacia el parque de María Luisa y, una vez allí, ingirió una serie de medicamentos que le provocaron un estado de aletargamiento que mermó su capacidad física y psíquica. Este momento fue aprovechado por un individuo que se encontraba en el parque, para acercarse y agredir sexualmente a la joven "con suma violencia", llegando a provocarle heridas por las que sufrió una importante pérdida de sangre. Según las hipótesis barajadas por la Policía, el agresor no tenía ningún vínculo con la víctima, la encontró de manera fortuita y aprovechó su aletargamiento para cometer los delitos. En este marco, los agentes abrieron todas las líneas posibles de investigación, contando con la presencia en el parque de unidades especiales, entre ellas guías caninos que rastrearon todo el perímetro. Además de esto, las prendas de la víctima y todo tipo de restos hallados en el lugar de los hechos fueron remitidos a la Unidad de Policía Científica, que localizó restos biológicos en la ropa de la víctima pertenecientes a F.M.S. Las declaraciones tomadas por los agentes a los testigos situaron al supuesto agresor en la escena del crimen la noche de la agresión, quedando identificado de esta manera el presunto autor, tras lo que fue detenido.