¿Qué quiso decir exactamente el vicario general de Granada el pasado domingo cuando equiparó a los heridos por la guerra, las drogas o la economía con los heridos “por las mentiras de la ideología de género”? Aunque nadie lo sabe a ciencia cierta, muchos y muchas se temen lo peor: que la Iglesia vuelve casi instintivamente a las andadas cuando se trata de asuntos relacionados con la igualdad de hombres y mujeres. El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) ha condenado este martes las palabras que el vicario general de la Curia de Granada, Francisco Espigares, pronunció hace unos días durante el Pregón Oficial de la Semana Santa, en el que alució a las "víctimas de las mentiras de la ideología de género". Durante el acto, organizado el pasado domingo por la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Granada, el vicario expuso que la Iglesia se ve a sí misma "como hospital de campaña que Dios ha regalado al mundo, convertido en un campo de batalla, para que tantos hombres y mujeres heridos puedan experimentar la salvación en carne propia". Y a continuación citó textualmente a los siguientes colectivos de damnificados: "Heridos por la guerra, por el terrorismo, por el hambre, por el paro o la falta de perspectivas, por los fracasos sentimentales, por la destrucción de la familia, por las adicciones al alcohol, al sexo, a las nuevas tecnologías o a las drogas, por una economía del descarte, por las mentiras de la ideología de género, por el aborto, por la corrupción", tal y como adelantó la Cadena Ser en Granada. Tras el revuelo que se ha creado, desde el Arzobispado de Granada han querido aclarar que en las palabras pronunciadas por el vicario general no se habla "de violencia de género sino de ideología de género", tampoco de "víctimas sino de heridas", por lo que han lamentado la "confusión generada" a este respecto. LAS MUJERES NO SE INVENTAN LOS CRÍMENES Sin embargo, a la coordinadora del IAM en Granada, Ana Belén Palomares, no le convencen los matices del Arzobispado y ha mantenido en declaraciones a Europa Press que si estas palabras hacen referencia a las denuncias falsas de mujeres sobre violencia de género están haciendo un "flaco favor" a las víctimas, puesto que los datos a este respecto son "insignificantes". Para Palomares, este tipo de mensajes "distorsionan la realidad poniendo de víctima a quien no lo es" y advierte de que "hay que tener mucho cuidado a la hora de hacer esta clase de afirmaciones" que perjudican a la lucha contra la violencia de género. "El IAM tiene experiencia en tratar a las víctimas, las mujeres no se inventan la violencia de género", ha sostenido la coordinadora provincial de este organismo. EL ARZOBISPADO MATIZA Aun así, el Arzobispado ha reiterado su rechazo a "toda forma de violencia, especialmente en el seno de los hogares, que gravemente perjudica al matrimonio y a los hijos" y ha mostrado su apoyo a las personas que sufren cualquier tipo de maltrato. De este modo, matiza en un comunicado que las declaraciones del vicario general sobre "ideología y heridas" fueron realizadas en un contexto de "sanación al que está llamada toda la Iglesia universal, también las Cofradías en el Año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco" y no están vinculadas con la violencia de género.