Algunos de sus compañeros de Ferraz seguro que no la creen, pero este sábado ha vuelto a repetirlo ante un millar de militantes y candidatos municipales del PSOE: "Mi pasión es Andalucía y el único tren que voy a coger es el que quiero coger y ese es el tren de Andalucía y espero que acompañada de los andaluces", ha recalcado Susana Díaz, que también ha reiterado que no está dispuesta a tener un Gobierno "maniatado durante cinco meses", en alusión a la consulta que IU prevé hacer en junio entre sus militantes para decidir sobre la continuidad del pacto de gobierno. Díaz inyectó optimismo a unos candidatos que estaban muy necesitados de él y que ven con muy buenos ojos el inminente adelanto de las elecciones autonómicas. Andalucesdiario tuvo ocasión de hablar con no pocos de ellos y la opinión era unánime: el adelanto electoral creen que va a venirles muy bien porque están convencidos de que el PSOE obtendrá muy buenos resultados en las urnas autonómicas –seguramente el 22 de marzo– y esa ola les favorecerá en la convocatoria del 24 de mayo. Encantados es la palabra que define el sentimiento de muchos de ellos, entre los cuales no faltan quienes se sienten directamente eufóricos. TENER (O NO TENER) LA INICIATIVA "Ella es nuestro principal activo electoral y además ha decidido marcar los tiempos: o los marcaba Susana o se los marcaban a ella", decía a este periódico un dirigente local. "En política es decisivo tener la iniciativa", comentaba otro. Todos pensaban que la decisión de Díaz les favorecería electoralmente, aunque cargaban la responsabilidad del adelanto únicamente en IU. La secretaria general socialista cerró el acto con un eufórico "Vamos a ganar todo lo que nos echen". Los alcaldes, concejales y candidatos saben que las siglas PSOE no atraviesan su mejor momento, pero están convencidos de la fuerza arrolladora de Díaz, a quien consideran un valor en alza que puede compensar las deficiencias que arrastra la marca PSOE. Tras las intervenciones de las dirigentes Rafaela Crespín y Verónica Pérez, Susana Díaz tomaba la palabra para defender la identidad municipalista de su partido y animar a los candidatos a seguir trabajando por la gente. La lucha contra el desempleo ocuparía a continuación buena parte de su discurso, en el que repasó los planes de empleo impulsados por su Gobierno y se felicitó del impulso dado a la minería, que permitirá crear miles de empleo en zonas muy deprimidas de Sevilla y Huelva. EL CIELO Y EL SUELO También tuvo un recordatorio para las políticas sociales impulsadas por la Junta para contrarrestar los recortes del Gobierno central. Se enorgulleció de la cobertura a los dependientes –"con un gasto de tres millones de euros cada día"–, defendió la respuesta dada al pico de demanda en los e servicios de urgencia –"contratamos a 400 profesiones en cinco días"– y puso en valor la posición de vanguardia de Andalucía en materia de trasplantes de órganos. Aunque hiciera alguna referencia negativa, la presidenta evitó en general criticar a Izquierda Unida y dirigió sus reproches sobre todo a la derecha y, sin nombrarlo, a Podemos. "Quieren asaltar el cielo, pero no les preocupa arreglar el suelo", dijo en alusión a Pablo Iglesias, al que, también sin citarlo, criticó con dureza por "venir a Andalucía a lo mismo que siempre ha venido la derecha, a insultar y a criticar a los los andaluces". El acto, celebrado en el hotel Renacimiento de Sevilla, no duró demasiado. Concluía pasadas las doce del mediodía, aunque Susana Díaz todavía tardaría más de una hora en abandonar el recinto. Decenas y decenas de militantes y candidatos la rodeaban en el escenario para fotografiarse con ella o simplemente para saludarla.