El presidente provincial del PP de Cádiz, Antonio Sanz, ha asegurado que "a quien se abra juicio oral por casos graves de corrupción no va a ir en las listas del PP" para las elecciones municipales. Asimismo, apuesta por "acuerdos de todos los partidos políticos" para fijar en sus normas internas y en sus estatutos "reglas del juego homogéneas" para luchar contra la corrupción. Esas reglas implicarían, por ejemplo, fijar en qué momento procesal debe asumirse la responsabilidad política, según ha indicado Sanz en una entrevista a Europa Press. En este sentido, sostiene que los distintos partidos "debemos dejar de tirarnos los trastos a la cabeza cuando sale un imputado de un lado o de otro, y saber en qué caso y en que momento procesal corresponde la responsabilidad política". Al respecto, abunda el dirigente 'popular' que los partidos deben tener "reglas de reacción homogéneas, basadas en estatutos homogéneos". En su opinión personal, el momento para asumir la responsabilidad política es "la apertura del juicio oral en casos de corrupción grave, especialmente aquellos referidos a la apropiación indebida de fondos públicos". NO A LAS PUERTAS GIRATORIAS Sostiene que hay que determinar la responsabilidad política para que "nadie bajo sospecha de corrupción grave siga en las filas de un partido". En este sentido, dice ser partidario de "la suspensión de militancia e incluso la expulsión, no sólo de las listas electorales". Además, considera que "hay que ir más allá" y "acabar con las puertas giratorias" que, según dice, "tanto refugio hemos visto que han dado en la Junta en los últimos tiempos a los corruptos", que critica que "encuentran una salida por parte de la Administración". Censura que "se les echa de un cargo y se les busca otro", lo que tacha de "error". En este sentido, asevera que "las puertas giratorias hacen mucho daño" y defiende que "el que la hace la paga, y no se le dan oportunidades". Sin embargo, distingue Sanz estos casos de corrupción "grave" de otros relativos a "la gestión administrativa" que implican la toma de decisiones y que, a su juicio, "no tienen que ver con la corrupción", que incide en que debe tener "una consideración diferenciada". EL SISTEMA FUNCIONA Considera el presidente provincial del PP de Cádiz que, "aunque algunos se llevan las manos a la cabeza", el hecho de que afloren asuntos de este tipo "es una prueba de que el sistema de derecho funciona". "Lo grave sería lo contrario, que la justicia no funcionara y que no se estuvieran descubriendo hechos graves", añade. Señala que, como "denunciante de los ERE", con frecuencia le dicen que "no es bueno judicializar" la política, pero insiste en que "lo malo sería no descubrirlo. Si se ha robado hay que denunciarlo". Por tanto, recalca que es "una prueba de madurez y de funcionamiento y eficacia del Estado de derecho". De lo que está en contra Antonio Sanz es de "la generalización de la acción política", de asumir que "el conjunto de los políticos, que política y corrupción van unidos, cuando no es así", enfatiza. Al respecto, indica que "el 99,9 por ciento de los políticos, de todos los colores, son gente honrada que se deja la piel trabajando a diario, dentro de ideas diversas y distantes, pero de la mejor manera posible que creen". "Se está siendo profundamente injusto a la hora de generalizar, y no hablo del PP, sino del conjunto de la acción política de todas las fuerza. "Veo a diario en la provincia y fuera de ella a políticos que, desde la distancia ideológica más grande que se pueda tener, trabajan sin descanso por ayudar y haciendo una labor política eficaz. Es muy injusto que se manche su imagen", recalca. EL DINERO DE LOS ERE En cualquier caso, entiende que es el momento de que los distintos partidos sean conscientes de que el ciudadano pide una reacción "rápida", que tiene que ser "inmediata" en los casos de corrupción y debe incluir algo "fundamental" como la articulación de criterios a aplicar para "recuperar el dinero robado". En esta línea, dice que la reacción del Gobierno de la Junta para recuperar el dinero de los ERE es "ridícula", ya que "no se ha recuperado prácticamente ni el uno por ciento de lo robado". A su juicio, es algo "incomprensible", ya que "no vale con castigar, hay que recuperar". Paralelamente, también apuesta por una agilización de los procedimientos judiciales. Argumenta que "gran parte de la falta de credibilidad en la lucha contra la corrupción hoy tiene que ver con procedimientos que llevan más de diez años, donde la gente ya cree que, aunque al final haya condenados, tendrían que haberlo estado desde hace una década". Por tanto, ve "un acierto" articular mecanismos que lleven a "la limitación de los tiempos de instrucción". En resumen, indica Sanz que "tienen que producirse grandes cambios en el futuro" en esta línea, tanto en la legislación como en el comportamiento de los diferentes partidos. Por ello, dice no entender por qué "el PSOE, ante estos retos, no quiere sentarse para valorar pactos de lucha contra la corrupción". La explicación que el dirigente 'popular' encuentra para este asunto es que el PSOE "o tiene mucho que temer o no ha entendido el mensaje de la ciudadanía", y concluye insistiendo en que es "fundamental" que los partidos tengan "reglas del juego comunes, no para tapar la corrupción, sino para perseguirla, atacarla y reaccionar exigiendo responsabilidades de todo tipo".