La posición oficial del partido es que se respetará que gobierne la lista más votada. El propio Juan Manuel Moreno Bonilla, siguiendo la estela marcada por el presidente Mariano Rajoy, reiteraba la semana pasada su compromiso de “respetar las preferencias de los ciudadanos” y dejar que gobierne quien logre “un voto más”. Lo que ni el líder del PP ni el partido han aclarado es qué hará el grupo popular en la votación inicial de investidura de Susana Díaz como presidenta. Durante la campaña y sin ser demasiado explícito, pareció sugerir que no entorpecería la investidura, pero ahora se muestra más remolón. Si vota que no y hacen lo mismo Podemos y Ciudadanos, los 47 votos del PSOE no serían suficientes para investir a Díaz presidenta, dado que en primera votación se requiere mayoría absoluta de síes. Solo si en la segunda votación, 48 horas después de la primera, gana el sí por mayoría simple, la investidura se haría efectiva; en cambio, si la mayoría absoluta de la oposición vota sucesivamente en contra, en vez abstenerse, transcurridos dos meses habría que convocar nuevas elecciones, salvo que el bloque del no tuviera un candidato alternativo a Díaz. Mientras tanto, el PSOE ha iniciado este mismo lunes una ronda de contactos con las otras cuatro formaciones que han logrado representación parlamentaria de cara a la configuración de la nueva Cámara autonómica de la X legislatura, que se constituirá el día 16 de abril. ¿ABSTENCIÓN A LA SEGUNDA? Tampoco está claro qué haría el PP en la segunda votación. El grupo parlamentario podría inclinarse por mantenerse en el no y pasar a Podemos y Ciudadanos la patata caliente de mojarse con una abstención que abriría el paso de Susana Díaz a San Telmo. Una fuente popular  especulaba con que el partido querría ver a cualquiera de estas dos otras dos formaciones "retratarse". Podemos ya ha dado a entender que votará negativamente, al menos en esa primera sesión, aunque tampoco lo ha dejado del todo claro. Ciudadanos no ha dicho qué hará pero ha dado suficientes pistas para que no queden dudas: votará en contra si Díaz no “echa a Chaves y Griñán” de sus escaños en el Congreso y el Senado. La presidenta ya ha dicho que les exigiría su renuncia solo si el Tribunal les imputa algún delito. Izquierda Unida tampoco ha aclarado qué hará, aunque sus cinco votos no son decisivos. LA INVESTIDURA TENÍA UN PRECIO En principio, no parece probable un escenario donde se alargue durante semanas la investidura de Díaz. Los socialistas harán todo lo posible para que tal cosa no suceda por la imagen de debilidad política que proyectaría esa situación, pero tendrán que pagar un precio por ello. Ninguno de los tres grupos cuya abstención convertiría en mayoritario el sí del grupo socialista parece dispuesto a facilitar gratis la investidura. Ayer, el vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, aseguraba que su partido sigue defendiendo que debe gobernar la lista más votada y así lo hará en Andalucía con la candidata socialista, Susana Díaz, contra la que no construirá una alternativa. "Eso no lo hace el PP". PARA PODEMOS AÚN ES PRONTO En rueda de prensa tras el Comité Ejecutivo Nacional del PP, Floriano dijo que respetarán su principio de que gobierne el partido con más votos. "El PP será consecuente con ser alternativa real y oposición, será consecuente", ha insistido. El dirigente 'popular' no adelantó si esta postura se traducirá en la abstención ante la investidura de Susana Díaz o en el 'no' a la elección de la socialista, aunque fuentes del partido han apuntado que el PP votará en contra. La candidata de Podemos a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Teresa Rodríguez, en una entrevista en Televisión Española, ha dicho que "de momento" es "pronto" para hablar de la postura que el partido tomará de cara a la investidura porque Podemos tiene que "reunir a sus órganos y debatirlo", pero, en cualquier caso, tiene claro que su formación "llevará por delante el programa".