No parece que la idea vaya a calar, pero el PP ha decidido intentarlo. Si hasta ahora todos los intentos populares de inculpar a la presidenta Susana Díaz en alguno de los escándalos del pasado han fracasado, en la imputación de una directora general por el caso Aznalcóllar han creído los populares encontrar su oportunidad para equiparar el pasado de Chaves y Griñán con el presente de Díaz. El portavoz del PP andaluz, Elías Bendodo, ha señalado que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, "ya tiene su macroescándalo de corrupción" con la adjudicación de los derechos de explotación del yacimiento minero de Aznalcóllar, en Sevilla. Además, ha exigido la destitución de la directora general de Industria, Energía y Minas, María José Asensio, imputada en la causa, junto a otras seis personas, por un presunto delito de prevaricación. A esa petición de dimisión también se ha sumado Podemos. UN AUTO MÁS PRUDENTE Pese a la celeridad en la exigencia de dimisiones por parte de la oposición, el caso está todavía en una fase muy preliminar de las investigaciones. De hecho, en el último auto de la jueza Patricia Fernández se rebajan de forma muy drástica las expectativas suscitadas por su primer auto, del 7 de mayo, cuando la magistrada prácticamente asumía el contenido íntegro de la denuncia de la empresa perdedora del concurso y reprochaba a la Administración andaluza la ausencia “del más mínimo rigor” en la concesión. En rueda de prensa en Marbella (Málaga), donde ha comparecido junto a la presidenta del PP marbellí, Ángeles Muñoz, Elías Bendodo emitía este diagnóstico : "Al igual que pasó con Manuel Chaves y José Antonio Griñán, Díaz ya tiene su macroescándalo de corrupción, el amaño del concurso de una mina para dársela a una empresa de amiguetes del PSOE con exaltos cargos socialistas", ha sostenido A juicio de Bendodo, Susana Díaz "se ha quedado sin excusas", por lo que ha insistido en que la Junta debe actuar "inmediatamente". "Lo piden los ciudadanos, debe destituirla de forma inmediata, no se puede ocultar más tiempo ni mirar para otro lado", ha recalcado. La posición oficial del PSOE es que abandonen sus cargos las personas del partido que sean imputadas por corrupción, aunque entiende que no es el caso de Aznalcóllar, sobre el que el PSOE sostiene que la propia jueza ha acotado las investigaciones a un ámbito puramente administrativo. Los socialistas parece que prefieren esperar a ver cómo se desarrolla el caso antes de forzar una dimisión que podría ser precipitada. ‘UN RÉGIMEN DE CORRUPCIÓN’ Podemos Andalucía también pedía este sábado la destitución inmediata de la directora general María José Asensio. Según ha explicado en un comunicado, el presidente del Grupo Parlamentario de Podemos, José Luis Serrano, este hecho demuestra que "Susana Díaz y su equipo de Gobierno son más de lo mismo y suponen la continuidad de un régimen de corrupción institucionalizada y cargado de vicios". Podemos incorporaba así a su vocabulario el término ‘régimen’, de genealogía inequívocamente conservadora y cuya primera versión, en los años 90, fue la célebre tesis del ‘voto cautivo’ como explicación de las sucesivas victorias del PSOE. Al hilo de las investigaciones de la juez de los ERE Mercedes Alaya, la derecha política y mediática, al igual que Izquierda Unida desde la ruptura del Gobierno de coalición, han vuelto a hablar con insistencia de ‘red clientelar’ como explicación de esas victorias Para el diputado por Granada, la Junta de Andalucía "sigue amparando con su actitud la impunidad de corruptos, algo letal para la economía andaluza", por lo que considera que "acertamos cuando rechazamos la investidura de la presidenta, exigíamos un cambio real y una nueva forma de gobernar transparente, solvente y libre de corrupción que el PSOE-A es incapaz ofrecer a los andaluces". Asimismo, Serrano ha destacado el papel de "soporte del régimen corrupto" que juega la formación Ciudadanos, pues "ha dado su apoyo a los dos grandes gobiernos marcados por la corrupción como el PSOE de los ERE en Andalucía y el PP de la Gürtel en Madrid".