El papa conversó hoy sobre el conflicto palestino-israelí con el director de orquesta Daniel Barenboim y con el expresidente del Gobierno español Felipe González, quienes expresaron su deseo de una buena convivencia en Oriente Medio.

Otro camino
El director de orquesta, argentino-israelí, agradeció al papa Jorge Bergoglio su viaje a Tierra Santa del pasado mayo, que sirvió, según dijo, para mandar “un mensaje simbólico de que hay que buscar otro camino, no solo el de la negociación política y seguramente no el de la acción militar”. Tras un encuentro “muy cordial” con el pontífice, Barenboim declaró que el conflicto de Oriente Medio no es “político sino humano, entre dos pueblos que están profundamente convencidos de tener el derecho a vivir sobre el mismo pequeño pedazo de tierra”.

West-Eastern Divan Orchestra
El pianista y director dijo sentirse “halagado” al saber que el papa considera su proyecto West-Eastern Divan Orchestra (WEDO), de músicos israelíes y palestinos, como una muestra de que “hay posibilidad de convivir, aunque sea por este momento solo en el arte”. “Su Santidad, en su viaje a Tierra Santa, aclaró que hay que buscar otro sendero, el de la cooperación humana entre ciudadanos”, reiteró Barenboim.

Regalos
En el habitual intercambio de regalos de las audiencias papales, Barenboim le hizo entrega al máximo responsable de la Iglesia Católica de la película sobre la creación de su orquesta, titulada “Knowledge is the beginning” (“El conocimiento es el principio”, 2005) y por parte de Francisco recibió una medalla.

Admiración del músico hacia el Papa
El director mostró su admiración al obispo de Roma, al que calificó de “hombre de gran visión”, y dijo haberse puesto a su disposición para “cualquier iniciativa que pueda tomar en lo que se refiere a este conflicto”.

Felipe González
Por su parte, el expresidente del Gobierno español Felipe González ilustró la importancia de la orquesta WEDO con una anécdota de un concierto que presenció el pasado mes de agosto en la capital argentina. En el espectáculo, “mientras hacía el solo de clarinete el chico palestino, los chicos israelíes estaban tensos, pendientes de que no hubiera ningún fallo, deseando que saliera bien. Y, al revés, cuando intervino en el solo el chico israelí, todos los palestinos estaban deseando que saliera bien”, recordó.

Camino de la paz
González defendió que “ese es el camino de la paz, que los dos quieran que al otro le salga bien”.
Aunque González aún no se había reunido con Bergoglio como papa, explicó que lo conoció como cardenal en enero de 2001, durante la crisis argentina, “un momento dramático” en el que el actual pontífice demostró tener una visión “extraordinaria”.

El expresidente del Ejecutivo español bromeó con que veía al papa “más voluminoso, engordó un poco” y alabó “los gestos de apertura que indican una voluntad de reforma interesante”.