No es la primera vez ni va a ser la última. El PP de Granada en general y su presidente, Sebastián Pérez, en particular son bien conocidos por sus excesos verbales y políticos en todo lo relacionado con la memoria histórica en general y con el asesinato de Lorca en particular.

La difusión hoy por la cadena SER de un informe de la Policía franquista de 1965 donde se reconoce la implicación oficial en el asesinato del poeta en 1936 le ha suscitado una peculiar reflexión a Pérez: "A mí me preocupan los vivos, las cuestiones de la muerte, del pasado, del odio, de los rencores, de las rencillas que propugna la izquierda conmigo no van", ha dicho Pérez a los periodistas en Pinos Puente (Granada) en declaraciones recogidas por la agencia Efe y los medios locales.

Sebastian Pérez se ha quejado de que "hay quien obsesivamente en campaña electoral quiere utilizar la figura de Federico García Lorca". Frente a ello ha destacado la actitud de su partido y de la Diputación Provincial, que también preside y que lidera el proyecto denominado 'Federico vive', cuyo propósito es difundir el teatro de Lorca en la provincia.

"Quien quiera estar todo el día enterrando a Federico o con las máquinas, en vez de haciendo casas, abriendo zanjas en municipios de la provincia está en su derecho", ha dicho también Pérez. EL PENÚLTIMO EPISODIO El penúltimo episodio de esa actitud tuvo lugar en diciembre pasado, cuando el PP granadino exigió al Gobierno andaluz que "deje de montar espectáculos publicitarios en torno a la memoria histórica y comience a usar el dinero de los andaluces en proyectos productivos y de futuro". En una desafortunada nota, la vicesecretaria general del PP, Marifrán Carazo, manifestó que "tras el enésimo fracaso del teatro montado por la Junta" en torno a la búsqueda de los restos del poeta Federico García Lorca en Víznar, "es hora de que el Gobierno andaluz retire las máquinas destinadas a las excavaciones para siempre y las envíe a los muchos puntos de la provincia en la que hay carreteras, hospitales o colegios por construir o arreglar". En este sentido, Carazo lamentó entonces "que todo el movimiento de tierras que hace la Junta en Granada sea ese, cuando en La Alpujarra, en el Poniente o en el Área Metropolitana hay miles de habitantes cuya movilidad es difícil porque la Junta se niega desde hace años a construir carreteras".