El juez que investiga los supuestos abusos sexuales a menores por parte de un grupo de sacerdotes en Granada ha acordado que la investigación judicial sólo continúe para el padre Román, considerado el cabecilla, mientras que ha declarado prescritos todos los delitos para el resto de once imputados.

El juez aclara en su auto que la aplicación de la prescripción no se aplica a capricho o arbitrio judicial, sino que es "de obligado cumplimiento, si concurren plazos y requisitos legales", según ha informado hoy el Tribunal Superior de Justicia andaluz (TSJA).

Este pronunciamiento del instructor Antonio Moreno coincide con las alegaciones efectuadas por la Fiscalía, que comunicó al juez que consideraba prescritos todos los delitos salvo el de abuso sexual con penetración y prevalimiento imputable únicamente al padre Román.

La investigación se inició después de que el primero de los dos denunciantes, un joven que ahora tiene 24 años, pusiera los hechos en conocimiento de la Fiscalía el pasado mes de octubre, tras recibir en agosto la llamada del Papa, que le pidió perdón en nombre de la Iglesia al leer el escrito que le envió relatando los hechos, ocurridos supuestamente cuando contaba entre 14 y 17 años.