El Tribunal Supremo confirmó la absolución del exconsejero de Cultura de la Junta Luciano Alonso por el delito de prevaricación, pero al mismo tiempo ordenó que volviera a sentarse en el banquillo por un presunto delito de falsedad continuada por el que la Fiscalía solicita cinco años de cárcel, otros tantos de inhabilitación y multa de 12.000 euros.

Los nombramientos

Esta es la principal conclusión del Ministerio Público durante el juicio que se ha celebrado este miércoles contra Alonso en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por haber firmado entre 2012 y 2015 órdenes de nombramiento que “eran falsas” porque "no se ajustaban a la realidad".

Los nombramientos presuntamente delictivos fueron los de Luis Guerrero Jiménez como director del Centro Andaluz del Flamenco (CAF), y Alejandro J. Cárdenas y María Centeno como directores consecutivos de la Filmoteca de Andalucía.

Acusación temeraria

Por su parte, la defensa del exconsejero ha considerado "temeraria y absurda" la acusación y ha recordado a la Fiscalía que Alonso fue absuelto de prevaricación por el TSJA y el Supremo y que ambas salas concluyeron que "jamás hizo uso del amiguismo ni se desvió del servicio de la función pública".