Estaba Juanma Moreno abajo y se vino arriba. La buena nueva sobre el estado emocional del candidato del PP a la Presidencia de la Junta la difundió la vicepresidenta del Gobierno en persona. Fue ayer en Huelva. Soraya Sáenz de Santamaría quiso como meterle miedo a la candidata socialista Susana Díaz con la advertencia de que “éste se ha venido totalmente arriba”, siendo ese ‘éste’ Juanma Moreno, tras lo cual la número dos del Gobierno de España remató con el augurio de “menuda campaña te espera, bonita”, siendo esa ‘bonita’ la presidenta de Andalucía. ¿Y por qué se habría venido tan de pronto y tan arriba Moreno Bonilla? Pues por el debate televisivo del lunes en Canal Sur. Ya, ¿pero acaso lo ganó? No, no lo ganó, pero no lo perdió, que era la única forma que tenía de ganarlo. De manera que la euforia de Moreno no era del todo infundada. ¡Pues tampoco es para tanto!, replica algo picado el socialismo treintañero andaluz. Sí que es para tanto: lo es porque con las malditas encuestas Bonilla llevaba una semana negra, por no decir una campaña negra e incluso por no decir una presidencia negra. Ha intentado hacer todo lo que sabe, pero no logra alzar del todo el vuelo ni desembarazarse completamente de esa imagen vicaria con respecto a quien lo hizo presidente del PP de Andalucía. Moreno es todavía el hombre que puso Rajoy al frente del PP andaluz, no propiamente el hombre que lidera el PP andaluz. Eso lo sabe él, lo sabe el partido, lo saben sus adversarios y hasta lo saben los periodistas. Por eso son para él tan cruciales las elecciones del 22-M: porque su futuro político depende no de que las gane, sino de cómo las pierda. En política y en tantas cosas, mucho más decisivo que la derrota es el formato que tenga ésta. ¿Un ejemplo? Mariano Rajoy en 2008. ¿Otro? José Antonio Griñán en 2012. Así pues, dado que las importantes encuestas vienen aventurando que Moreno perderá los comicios del 22-M por goleada, el malagueño impasible tenía el ánimo por los suelos. Y lo tenía con razón: como también con razón lo tiene ahora por los cielos. Otra cosa es cuánto le dure. Desde luego, Susana Díaz intentará que sea lo menos posible. O como diría Soraya, ya puedes ir preparándote para la que te espera, bonito.