“El proyecto constructivo no se adapta al ordenamiento jurídico y a los requerimientos de la seguridad aérea”, se limitó a explicar Pastor, que sí que dijo que el rascacielos “invade el espacio aéreo”. La ministra señaló al anterior equipo de gobierno municipal (formado por PSOE e IU) como responsable de la infracción -“el antiguo equipo de gobierno del Ayuntamiento no pidió autorización”, dijo-, pero a la vez aseguró que la sanción se le ha impuesto a la impulsora del proyecto (Cajasol, ahora integrada en Banca Cívica).

El alcalde en silencio
La ministra compareció acompañada por el alcalde, Juan Ignacio Zoido, que asistió en silencio a las explicaciones de Pastor. Los responsables de Banca Cívica, sin embargo, consideran que el gobierno municipal tiene mucho que ver en todo este embrollo. Fuentes de la entidad señalaron que hace ya muchos meses, AESA les advirtió de que debían solicitar un permiso para construir la torre y que, de lo contrario, se abriría un expediente sancionador.

No era necesaria
La caja, según estas fuentes, consultó el asunto al Ayuntamiento y el anterior gobierno municipal del PSOE le informó de que no era necesaria esta autorización. Fuentes municipales señalaron ayer que el PGOU de Sevilla, aprobado en 2006, no recoge la obligación de informar a AESA de la construcción de edificios en altura.

140.000 euros de multa
Fomento no piensa lo mismo y abrió un expediente sancionador en el que dio a Puerto Triana un plazo de dos meses para pagar los 140.000 euros de multa. El plazo vence en las próximas semanas, pero la entidad está preparando la documentación para recurrir la multa. El primer argumento es que, según Banca Cívica, si había que solicitar un permiso el responsable de hacerlo era el Ayuntamiento.

Muy alejada de la zona de aterrizaje
Pero además, la entidad no tiene tan claro que el rascacielos invada la zona de seguridad aérea, aunque este aspecto deberán aclararlo los técnicos. Los mapas de AENA sobre el espacio aéreo de Sevilla muestran que la Torre Pelli está muy alejada de la zona de aproximación o aterrizaje, la más sensible por ser de paso obligado para todos los aviones comerciales. Pero sí que está dentro (como todo el municipio de Sevilla y parte de su área metropolitana) del área de 10 millas (casi 20 kilómetros) alrededor del aeropuerto en la que hay que comunicar a AENA cualquier actividad que se realice por encima de los 300 pies (unos 91 metros). Esto no significa que no se pueda construir por encima de esta altura (también superada por la Giralda), sino que hay que ínformar de ello.

Conseguir su objetivo
Banca Cívica se mostró contrariada por la sanción, pero segura de que ni los detractores de la torre ni los que piden que rebaje su altura van a encontrar aquí un argumento legal para conseguir su objetivo. “Si la sanción se hace firme y hay que pagarla, se pagará, pero la torre sigue adelante”, señalan fuentes del banco.