El alcalde de Almería y senador del Reino de España, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, se ha metido en un lío de esos que tanto gustan a los adversarios políticos: uno de esos líos en que uno se mete solo, sin ayuda de nadie, sin haber sido previamente acorralado, de manera que la noticia corre como la pólvora, tus enemigos se frotan las manos y de inmediato comienzan a hacer un compacto corro a tu alrededor para contemplar ese espectáculo de entrada gratuita que tú mismo has decidido ofrecerles, gentileza de la casa. El lío es este: el alcalde ha propuesto a ADIF crear un servicio de lanzadera de autobuses desde ¡Almería hasta Granada! y tomar allí el AVE, que llegará a la ciudad de la Alhambra a finales de año. La medida “es provisional”, se justifica el alcalde al tiempo que defiende que su idea permitiría acortar los tiempos de viaje en torno a una hora y media y que está a la espera de recibir la respuesta de ADIF. La oposición, claro está, se ha hartado. ¿Coger un autobús que tarda tres horas en llegar a Granada y luego tomar allí el AVE hasta Antequera, de Antequera a Córdoba y de Córdoba a Madrid? Esto opinan: Juan Carlos Pérez Navas, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería y senador: "Es una ocurrencia y una chapuza". Rafael Esteban, portavoz del grupo de IU en el Ayuntamiento: "El alcalde ha querido mostrar su genialidad política y lo único que ha conseguido es irritar más a los almerienses con una propuesta que es una chapuza para los intereses de los ciudadanos. El PP no se da cuenta de lo enfadados y hartos que estamos en esta ciudad". Felipe López, consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía: "Es una mala broma". Según los socialistas, las actuaciones pasan por la puesta en marcha de un cambiador de ancho de vía en Granada que permita la conexión del tren que sale desde Almería a Granada con el AVE desde allí hacia Madrid, además de la finalización de la electrificación de la vía entre Almería y Granada, la revisión de la velocidad en diferentes tramos y la asignación de nueva maquinaria, entre otras. Pérez Navas se preguntaba cuáles van a ser las siguientes propuestas del primer edil capitalino en materia ferroviaria. "Con su misma lógica, cabría pensar que quizás lo que quiere es que vayamos también en autobús a coger el AVE a Murcia para así no tener que invertir en el trazado de la línea desde la provincia vecina a Almería o que, directamente, dejen de llegar trenes a Almería y se cierre la estación para, de ese modo, no tener que hacer ni el soterramiento ni la eliminación del paso a nivel de El Puche", ironizaba sin piedad. El grupo de IU en el Ayuntamiento de Almería opina que son ya "varios gobiernos, tanto del PSOE como del PP", los que han venido a la provincia "a prometer mejoras ferroviarias y lo que hasta ahora hemos conseguido es un empeoramiento de los servicios públicos". Para Esteban, "nuestros representantes políticos en Madrid de ambos partidos no han sabido hacer llegar las quejas de los ciudadanos de esta provincia ni al Congreso de los Diputados ni al Senado, y ahora, a dos meses de las elecciones generales, el alcalde quiere hacer valer su presencia en la Cámara Alta durante estos últimos cuatro años realizando una propuesta impropia de un alcalde". ¿Cómo se sale de un lío como este, se preguntará el alcalde? ¡Pues cómo ha de salirse: haciendo mutis por el foro y, cada vez que uno sea preguntado por el embarazoso asunto, poniendo cara de no saber de qué diablos le están hablando! Es un sistema que nunca falla: al final, el corro de espectadores se va diluyendo poco a poco y todos acaban yéndose a casa. A casa a esperar la siguiente de su alcalde.