El abogado del padre de los niños de La Carolina, Alfonso Cruz Cabrera, en declaraciones exclusivas a Andalucesdiario.es, denuncia irregularidades en el procedimiento iniciado por la Junta de Andalucía que declaró el desamparo de los cuatro hijos de Manuel M. M. y por la apertura de dos nuevos procedimientos, uno de acogida familiar permanente y otro, de acogida familiar preadoptiva, "cuando el primer expediente aún no se ha resuelto". Según el letrado jiennense, "aún estamos a la espera de que se resuelva la demanda que interpusimos contra las medidas adoptadas por la administración"  y aduce que "la resolución de desamparo no está fundamentada al recoger acusaciones que no se corresponden con una situación de desprotección porque los menores han estado atendidos en todo momento por su padre", según siempre el letrado. VACUNAS Y TOSTADAS "Se han lanzado acusaciones sin estar probadas", argumenta Alfonso Cruz tras confirmar que los niños, que son cuatro y no tres, no han sufrido un abandono voluntario por parte de su padre, ni han tenido problemas ausencia de escolarización, ni tampoco se puede hablar de la existencia de malos tratos físicos, como recoge el expediente de la Junta de Andalucía. "Aún más estos niños por ejemplo están al día en cuanto al calendario de vacunación. Con ello quiero decir que los menores han estado cuidados.  A lo mejor, como dice un familiar de ellos, no comerán jamón serrano, pero su tostada con mantequilla no les falta". Para el letrado de Manuel M.M. antes de declarar una situación de desamparo o abandono hay un proceso previo por parte de la Junta regulado por la Ley del Menor, que consiste en la puesta en marcha de un programa de ayuda para tratar de buscar la estabilidad del núcleo familiar y a continuación favorecer la permanencia de los menores en su propio ambiente, procurando que el acogimiento se produzca en su familia extensa. "En este caso en concreto, añade, se han iniciado los pasos para la retirada de la custodia de los menores sin tenerse en cuenta los trámites previos que marca la ley". Otra de las medidas que más enfado ha generado en el abogado jiennense es la separación de los hermanos: "La norma dice que hay que evitarlo y procurar su acogimiento por una misma persona o familia, pero en este caso no existe justificación alguna para separarlos". En este punto, afirma que el juzgado ha requerido a la administración autonómica el motivo por el que han separado a los niños. POLICÍAS EN EL COLEGIO Cruz recuerda que el mayor de los hermanos, de diez años, se encuentra en un centro de menores de la provincia de Jaén y los tres restantes de 7, 5 y 2 años fueron trasladados a un centro de La Carolina, donde se produjo el secuestro. Al margen de ello, critica el modo de actuar de Asuntos Sociales desde el momento en que decide mandar a la policía al colegio sacando a los menores del centro, separándolos y estableciendo un régimen de visitas de una hora al mes y 5 minutos de teléfono también al mes, después de varias reclamaciones por considerarlo insuficiente". Y reitera que la administración solo puede actuar conforme marca la ley y nunca saltándose los procedimientos, "y en el caso de mi defendido se ha adoptado la medida más traumática para él y especialmente para sus hijos, cuando se tenía que haber evaluado primero la existencia o no de una situación de riesgo por una falta de atención a las necesidades más básicas de los menores y que no requieran su separación de la familia. Es entonces cuando se tendría que haber diseñado un programa de intervención ante de dar el paso más doloroso para los menores, y aquí nada de eso se ha dado". ANTECEDENTES POLICIALES, NO JUDICIALES "En cualquier caso, la Ley del Menor deja muy claro los pasos a seguir cuando se inicia un procedimiento de menores y con Manuel se ha incumplido, de ahí su lucha para recuperar a sus cuatro hijos y de ahí la interposición de una demanda que declare nula la resolución de declaración de desamparo". Una lucha que comenzó en septiembre cuando recibió el escrito de la Junta. Desde entonces este hombre, que tenía la custodia de sus hijos, se buscó un abogado que le ayudara en un asunto que tuvo su momento más turbio con el secuestro de los niños el fin de semana pasado. En cuanto al pasado de su defendido, Alfonso Cruz reconoce que su cliente tiene "antecedentes policiales, que no judiciales", pero desde hace años lleva una vida normal. También se ha referido a las denuncias de malos tratos "que fueron archivadas alegando su mujer que las interpuso por fines económicos, quedando sin efecto las medidas cautelares". Por otro lado, el juez del número 2 de Primera Instancia e Instrucción de La Carolina ha decretado libertad provisional para Manuel M. M., que se encontraba en prisión desde el pasado viernes, pero con medidas de seguridad impuestas que le impiden acercarse o tener cualquier tipo de comunicación con sus tres hijos menores, que se encuentran en el centro de menores de la Junta en la provincia de Jaén. VOLVERÁ A PROTESTAR El juez ha tenido en consideración los argumentos del abogado defensor, que ha sostenido que las causas por las que Manuel M.M. entró en prisión se han modificado sustancialmente y que ya no hay peligro para los menores, por lo que no había motivos para que su defendido siguiera en prisión. Manuel M.M. ha salido del juzgado lamentando que no le dejen ver a sus hijos y anunciando que este jueves volverá a asentarse ante la Delegación Provincial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales para protestar y exigir que los menores no sean entregados en acogida. Hasta el juzgado número 2 de Jaén han llegado ya las actuaciones realizadas por el juzgado madrileño encargado de tomar declaración a la madre de los niños y de enviarla a prisión como presunta autora de un delito de sustracción de menores, ya que los tres niños se encontraban con ella en una vivienda de Villaverde. VARIOS FAMILIARES IMPUTADOS En su declaración ante el juez, según ha podido saber Europa Press, la madre declaró que fueron dos hombres los que le llevaron a sus hijos y que ella se trasladó a Madrid, rechazando en todo momento que hubiera un plan preconcebido para sustraer a los menores del centro de acogida. Por estos hechos, están imputados también, pero en libertad con cargos, una tía de los menores en cuyo domicilio madrileño fueron localizados por la Guardia Civil, así como un primo de los tres niños detenido este martes en Bujalance (Córdoba), acusado de llevar a los padres hasta La Carolina y posteriormente trasladar a los menores en compañía de la madre hasta Córdoba donde ésta cogió un tres en dirección a Madrid. Por su parte, la Junta de Andalucía está analizando si los familiares de los tres niños tutelados por esta Administración "realmente reúnen las condiciones" necesarias para quedarse con ellos. Así se ha pronunciado la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Ángeles Jiménez, a preguntas de los periodistas después del interés mostrado por familiares de los pequeños presuntamente secuestrados por el padre. "Lo único que podemos decir es que un familiar ha aportado por escrito que quiere acoger a los menores. Es una situación que se tiene que valorar desde el punto de vista de un equipo multiprofesional para ver si realmente reúnen las condiciones que tienen que reunir", ha comentado. "ALGUNA COSITA POR CUADRAR" En este sentido, la delegada ha explicado que deben "objetivarlas con profesionales especializados y muy capacitados para que los niños estén como tienen que estar, en un entorno seguro y que tengan cubiertas todas sus necesidades". También se ha referido a este asunto el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Luis Ortega, quien ha explicado que desde el punto de vista de la investigación "creemos que hay alguna cosita más que nos falta por cuadrar". "Casi en el cien por cien está cerrado, pero yo no me quedo todavía tranquilo hasta que no vea alguna cosa más", ha señalado a preguntas de los periodistas. Este cuerpo puso en marcha la denominada operación 'Parque 3' para tratar de localizar a los menores, cuya pista se perdió el 2 de junio en el marco de una visita de su padre al centro y que finalmente fueron localizados tres días después en un domicilio del barrio madrileño de Villaverde, junto a su madre y una tía, hermana de ésta.