Las críticas y reveses a la instrucción del caso EREs" no cejan. Le llueven por todos lados. Desde la Intervención General del Estado, Fiscalía, la Junta, el Presidente del Parlamento andaluz, la Audiencia de Sevilla y numerosos entornos.

Alegato fortísimo contra el proceder de la juez
Ahora por primera vez uno de los abogados de los imputados en este caso ha solicitado que la causa sea remitida al Tribunal Supremo. Ha sido el abogado José María Mohedano. Pero siendo importante la petición mucho más relevante es el argumentario que utiliza para justificar tal propuesta, todo un alegato durísmo por la forma de actuar de la juez Alaya y su instrucción.

La defensa ataca
Según los informativos de Canal Sur la decisión de la juez Mercedes Alaya de no remitir la causa de los ERE al Supremo, ha desencadenado críticas desde hace muchos meses. La Audiencia y la Fiscalía le han advertido que lo haga en varios escritos. Pero hasta ahora, nunca lo había hecho un abogado: el letrado José María Mohedano, de la defensa.

Retrasos en la causa
Mohedano desgrana en su recurso una relación larga y detallada de retrasos en la causa: imputados que la jueza tarda años en llamar a declarar; recursos que la jueza tarda meses en resolver y en elevar a la Audiencia; y retrasos en las notificaciones. El letrado pone como ejemplo que, seis meses después de señalar en un auto a los expresidentes Chaves y Griñán, aún no se lo ha notificado.

Dilaciones injustificadas e indebidas
El abogado considera gravísima la última decisión de Alaya de aplazar más de un mes la gran prueba pericial del caso; es decir, la declaración de los peritos de la Intervención General del Estado que han hecho el informe de ocho mil folios sobre el sistema de ayudas investigado. Mohedano insiste en que la mayoría de las dilaciones son injustificadas e indebidas. Y se ampara en la doctrina del Tribunal Supremo. Además, advierte de que algunos de los delitos pueden prescribir.

Causa general
También critica rotundamente la investigación en sí, asegurando que se está convirtiendo en una causa general, que busca "a ver si encuentra algún delito", en vez de perseguir delitos concretos, y que tiene un matiz inquisitorial. Por todo ello, Mohedano termina su recurso pidiéndole a Alaya que remita la causa al Tribunal Supremo, a su sala de lo Penal.