Griñán confía en que "rebañando" algo en los votos perdidos le dará la vuelta a las encuestas. El PP necesita mayoría absoluta para ver a Arenas en el Palacio de San Telmo. En ese sentido, que el PSOE-A gobierne de nuevo es más fácil ya que tendría previsiblemente el respaldo de IU.

La "traición extremeña"
La coalición de izquierdas no quiere repetir en Andalucía la "traición" de Extremadura que ahora, precisamente, le está pasando factura con dimisiones en sus órganos regionales. En ese escenario de apoyo de IU, con tan sólo un punto más que los resultados obtenidos en las recientes eleccciones generales del 20-N, Griñán podría ser de nuevo presidente. Con rebajar del 9% al 8% la ventaja que le sacó el PP, los socialistas vuelven a gobernar. Esas son las cuentas pero no los deseos de José Antonio Griñán.

Griñán quiere ganar
Pero el presidente de la Junta quiere más. Está confiado en que con una movilización de su partido, y en especial de los votantes de izquierdas, Arenas volverá a Madrid. Por ello ha apelado a esfuerzos titánicos desde ahora hasta el 25 de Marzo, fecha más que probable de celebración de los comicios autonómicos.

Coraje para ganar
Román Orozco, experimentado y prestigiado periodista, ex director de El País/Andalucía, se refirió ayer a este hecho en su columna andaluza del diario de Prisa. Román afirmaba en lenguaje futbolero, que ante un equipo difícil, que salta al campo de juego como claro favorito, hay que plantar cara. El entrenador, en este caso Griñán, tiene la obligación de inculcar en sus jugadores, es decir, a su partido, el coraje necesario para salir a ganar.

Más mujeres, más hombres
Continuaba afirmando que "el propio Griñán ha detectado el fallo que cometió su equipo en la campaña del 20-N: demasiados hombres y demasiado mayores en el escenario de los mítines. Es decir, faltaban en la campaña socialista de Rubalcaba mujeres y jóvenes. Se lo dijo más o menos con esas palabras a Carles Francino (Cadena SER) hace unos días.

María Jesús Montero y Micaela Navarro, dos diamantes socialistas
Si girara un poco más la cabeza, observaría que tiene dos diamantes en su banquillo. Con experiencia y excelentes resultados acumulados en los últimos años. Además, son dos mujeres y pertenecen a una generación posterior a la de aquellos que coparon los mítines de Rubalcaba. Son María Jesús Montero y Micaela Navarro. O Micaela y María Jesús.

Titulares de dos consejerías clave en el esqueleto del Estado del bienestar, la sanidad y los servicios sociales e igualdad, María Jesús y Micaela deberían ser titulares indiscutidas en la campaña que se inicia.

Estrellas en el banquillo
De hecho, por ahí parecen ir los tiros del plan estratégico aprobado en el último Consejo de Gobierno bajo el título genérico de Andalucía marca la diferencia. Un proyecto que intenta vender lo bueno, que lo hay, que han hecho los socialistas en los últimos años. Cierto que tienen la pesada losa de los 1,2 millones de parados. Pero cierto también que esas dos consejeras disponen de argumentos suficientes para demostrar que aquí, en salud y políticas sociales, se marca la diferencia.

Cuando el Gobierno central descubría hace unas semanas que recetando genéricos se rebaja la factura farmacéutica, Andalucía llevaba una década de adelanto y un ahorro de más de mil millones. Entre otras muchas medidas tomadas por Montero, como centralizar las compras o la factura en la sombra que conciencia al ciudadano.

Navarro, por su parte, puede sentirse orgullosa de haber dirigido la política más eficaz en el desarrollo de la ley de Dependencia del Estado.

Conclusión: Griñán tiene estrellas en el banquillo, listas para saltar al terreno de juego. Ahora solo hace falta que el entrenador les grite: ¡a ganar!"