Es difícil explicarse cómo alguien puede ser al mismo tiempo tan malvado y tan estúpido. Malvado por ocasionar un daño cruel e inútil a unos animales indefensos y estúpido por difundir su hazaña en las redes sociales. El caso,, naturalmente, tardó poco en llegar a oídos de la Guardia Civil, que está esclareciendo el vergonzoso suceso. La Guardia Civil investiga a dos jóvenes identificados como D.A.A., de 19 años, y M.R., de 22, por un delito de maltrato animal después de que difundieran por WhatsApp cómo acababan con la vida de decenas de lechones en una granja arrojándose sobre ellos, de forma que los animales morían aplastados o quedaban gravemente heridos. En total murieron 72 animales. Es la primera vez que se tiene constancia pública de un hecho tan sobrecogedor ocurrido en un entorno profesional, como es una granja. La noticia resulta tan impactante por tratarse de animales singularmente frágiles y desprotegidos, cuyo destino era sin duda el sacrificio, pero realizado según la normativa industrial que rige para los mataderos. Según ha indicado la Comandancia en una nota, los presuntos autores del maltrato animal y de otros daños son trabajadores de una explotación porcina. Los hechos tuvieron lugar el pasado 7 de enero en Huércal-Overa (Almería), cuando los trabajadores realizaron el destete de los lechones y los trasladaron a los módulos de recría. Según la investigación realizada por los agentes del Seprona, durante esta tarea, los jóvenes aprovecharon el momento en el que los lechones se encontraban en el pasillo de traslado, momento en el que cerraron el acceso y la salida, por lo que los animales no tenían posibilidad de escapar. Así, mientras uno de ellos grababa con su teléfono móvil, el otro trabajador saltó al pasillo hasta en tres ocasiones, cayendo con todo su peso sobre los lechones. De esta forma sacrificó a 19 cerdos, mientras que otros 53 quedaron malheridos, aunque finalmente también fallecieron por las lesiones traumáticas. Los investigados distribuyeron la grabación de video a través de la plataforma WhatsApp. Fue así cómo a los pocos días el responsable de la explotación porcina tuvo conocimiento del suceso y alertó a los agentes, quienes tras visionar el vídeo, identificó y localizó a los presuntos autores. Las diligencias instruidas por la Guardia Civil, junto con los investigados, han sido puestas a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Huércal-Overa (Almería).