El próximo viernes 11 de septiembre de 2015, a las 10,30 de la mañana en el Juzgado de instrucción número 8 del Prado de San Sebastian en Sevilla, tendrán lugar las declaraciones de Antonio Narváez Hernández y Antonio Martínez Fernández, dos personas querellantes en la causa argentina cuyos padres fueron asesinados en 1936. Dichas comparecencias se realizan tras la petición de la jueza argentina María Servini de Cubría, en la única causa penal a nivel mundial abierta contra los crímenes del franquismo acontecidos en el estado español. Antonio Narváez y Antonio Martínez son dos personas mayores que a consecuencia de la represión ejercida tras el golpe de estado de Franco el 17 de julio de 1936 quedaron huérfanos. Antonio Narváez era un niño cuando en su pueblo, Marchena, fueron fusilados y hechos desaparecer su padre y su madre, mientras que Antonio Martínez sufrió la desaparición de su padre, cuyos restos se suponen que están hoy día, después de casi 80 años, en una fosa común del cementerio de Sevilla. El movimiento memorialista y la Plataforma Andaluza de Apoyo a la Querella Argentina los acompañarán ese día tan importante para ellos. La plataforma recuerda en un comunicado que por primera vez y en sede judicial estas dos personas declararán “sobre unos hechos que han cubierto de dolor y sufrimiento sus vidas”. La nota concluye en estos términos: “Celebramos que por fin en nuestro país un juez tome declaración a estas dos personas y condenamos enérgicamente que nuestro Gobierno no aplique las recomendaciones de organismos como la ONU que piden que el Estado español ponga en marcha los principios de la Justicia Universal para las víctimas del los crímenes de lesa humanidad acontecidos en nuestro país desde el 17 de junio de 1936 al 15 de junio de 1977, periodo que abarca la querella argentina”.