[cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]1.[/cita] El acuerdo del PSOE con Ciudadanos ha puesto las cartas sobre la mesa. Al mostrar ambos partidos sus naipes, el resto se ha visto obligado a hacer lo mismo. Todos están ahora desnudos. El tiempo, pues, de los disimulos ha terminado. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]2.[/cita] La clarificación del escenario tiene la ventaja de que por fin el PSOE y Podemos pueden decir abiertamente lo que piensan el uno del otro. De hecho, empezaron a decírselo al minuto siguiente de poder hacerlo. Debían estar deseándolo. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]3.[/cita] Finalmente, IU y Compromís no han picado. Mantienen su alineación con Podemos y rechazan los cantos de sirena de Pedro Sánchez, al que de esta forma le costará más convencer a la gente del perfil progresista de su acuerdo con Rivera. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]4.[/cita] Las izquierdas españolas solo pactan cuando no les queda ninguna otra opción, es decir, cuando tienen poco que perder y mucho que ganar pactando. La situación actual de PSOE y Podemos es justo la contraria: pactando ahora es seguro que tendrían bastante que perder y no está nada claro qué podrían ganar. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]5.[/cita] Pedro Sánchez continúa en el alambre, pero ahora está en mitad del mismo. Ya no puede retroceder. Un descuido menor, una leve brisa, un contratiempo en la votación de la militancia y el hábil equilibrista puede precipitarse al abismo. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]6.[/cita] Ferraz ganará sin duda la consulta a las bases, pero lo decisivo de esa votación no es cuál será el resultado, sino por cuánto será ese resultado. Una victoria ajustada se parecería mucho menos a un empate que a una derrota porque sería muy mal presagio para Pedro de cara al congreso del partido. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]7.[/cita] El problema de Sánchez como líder no es que pueda equivocarse en sus decisiones, sino que tiene poquísimo margen orgánico para equivocarse. Un recordatorio: incluso ganando con holgura la consulta, sus adversarios nunca le perdonarán haberla convocado. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]8.[/cita] La consulta de Sánchez a la militancia se inscribe en la artera tradición del PSOE en materia primarias, que es convocarlas por razones de táctica política, no de fe democrática. Y lo mismo hacen Podemos o Izquierda Unida. El PP debería copiarles el modelo. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]9.[/cita] Será interesante observar hasta dónde llegan las habilidades retóricas y propagandísticas de Podemos para escapar de esa trampa con dos cebos que le ha tendido el Partido Socialista: el cebo del ‘no’ y el cebo de la ‘abstención’. Elija el que elija, se envenenará: la cuestión es saber con cuál de los dos cebos el veneno sería amargo pero letal y con cuál amargo pero llevadero. [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]10.[/cita] La escasa ambición de los acuerdos económicos contenidos en el pacto Sánchez-Rivera no se debe tanto a la ideología, como piensa Podemos sin querer acordarse de Syriza, como a la impotencia, como bien saben Rodríguez Zapatero, François Hollande, Matteo Renzi, António Costa, Alexis Tsipras…