En el primer barrido de la cámara central que ofrecía la señal televisiva del mitin del PSOE este viernes en Vícar se vio a Pedro Sánchez y a Susana Díaz sonrientes, sentados uno al lado del otro. Era la imagen más esperada. ¿Se notaría la tensión subterránea que hay entre ellos? Se notó. No mucho, pero se notó. Pedro Sánchez no podía disimular la sonrisa helada, el gesto mineral de quien se siente incómodo pero no puede ni debe dejar que se le note. Susana Díaz se mostraba más sonriente, más efusiva, emocionalmente más profesional. Tras las intervenciones del alcalde de Vícar, Antonio Bonilla (“Has convertido a Andalucía en un oasis de lo público, en un ejemplo a nivel mundial”, dijo no sin exageración dirigiéndose a la presidenta), y del secretario provincial socialista, José Luis Sánchez Teruel (“Anoche me ponía un mensaje a la una y media de la madrugada, ¡a la una y media!”, desveló refiriéndose también a la incansable Díaz), tomó la palabra Pedro Sánchez en el que era su primera mitin en la campaña electoral andaluza. Ante los más 3.000 militantes y simpatizantes reunidos en el pabellón deportivo de la localidad almeriense, el secretario general citó cariñosamente en numerosas ocasiones a Susana Díaz, muchas más que ella a él. "El mejor futuro de Andalucía tiene nombre de mujer, y es el de Susana. Forjemos Susana, tú y yo, una alianza entre Andalucía y España", dijo. La presidenta nombro varias veces al secretario general pero con más tibieza y nunca para elogiar su liderazgo o para pedir la confianza en él. En una cosa sí estuvieron ambos de acuerdo en sus discursos: en la reivindicación apasionada del legado político del Partido Socialista. "Felipe González trajo la España de los derechos, Zapatero la España de las igualdades y nosotros traeremos la España de las oportunidades”, dijo Sánchez entre gritos de ¡presidente, presidente! PODEMOS Y VENEZUELA El líder socialista solo tuvo una alusión a Podemos, pero muy dura: “Podemos ha votado hoy en el Parlamento Europeo en contra de la excarcelación de presos políticos en Venezuela. Espero que el dinero que han cobrado de Venezuela no signifique una hipoteca para Podemos”. En su turno, Susana Díaz también atacó al partido de Pablo Iglesias muy de pasada. Ambos prefirieron dedicar sus energías criticar las políticas de la derecha y a reivindicar las políticas socialistas. Sánchez hizo una apelación a la unidad del partido: “Hagamos lo que hemos hecho siempre: unidad, unidad y unidad. A ganar, a ganar, haremos que España vuelva a ser socialista”, dijo para pasar a continuación a atacar a Rajoy: “El tiempo de Rajoy acabó. Será recordado como el presidente el paro, los impuestos y Bárcenas”. ELOGIO A LAS POLÍTICAS DE DÍAZ El secretario general del PSOE elogió las políticas andaluzas de Díaz: “Hay otra forma de hacer las cosas, aquí se rebajan tasas, niños en aulas,… en Madrid se dedican a pedir mordidas de un millón de euros por colegio concertado. Aquí, con Susana al frente, hay planes de empleo, hay otra forma de gobernar y se llama socialista”. Sobre las políticas del Gobierno recalcó: “Solo buscan cerrar el balance a favor de los que controlan los balances, pero además de números, hay que hablar de principios y de ética. En nuestro balance entra la dignidad humana”. Y enfatizó: “En cuanto llegue a la Moncloa derogaré la reforma laboral y promoveré un nuevo Estatuto delos Trabajadores”. Terminó su intervención defendiendo la política: “La política puede si la política quiere. Por eso tenemos que ganar en Andalucía. Los poderosos tienen el dinero y nosotros tenemos la política”. LA OBRA MÁS GRANDE NO FUE EL AVE Una Susana Díaz con la voz enronquecida por tantos días de mítines, proclamó que iba “a ganar y bien”. “No voy a dejar en el aire nada que pueda crear empleo. Voy a apostar por la construcción. Arquitectos, aparejadores, fontaneros, albañiles… necesitan empleo”, dijo Díaz, para más adelante hacer una cerrada defensa de la educación y la sanidad públicas. Citó incluso a un cuñado que, de nuevo, se había tenido que marchar fuera de España a trabajar. “Antes de irse me ha dicho: Susana, la sanidad pública, cuida la sanidad pública, que yo tengo que pagar 500 euros para tener sanidad…”. Entre aplausos proclamó: “La sanidad, la sanidad universal y gratuita, esa es la obra más grande que hemos hecho los socialistas, ni el AVE, Pedro, ni el AVE…”. También habló la candidata de dependencia: “Quiero mandar un mensaje de tranquilidad a familias. La ley de la dependencia no se toca en Andalucía, es un derecho, no se toca, da libertad y crea empleo. La incrementaremos 10 por ciento”. Y ahí criticó a Podemos: “Se les ve la patita; han dicho del PER lo mismo que la derecha. Y ahora dicen que no les gustan los cuidadores familiares, pues a mí sí me gustan, esos, los que más trabajito han conseguido tener una casa no quieren irse de ella, y tienen derecho y quieren que sus familiares los cuiden”.